En HISTORIA LIT. ESPAÑOLA

CALDERÓN DE LA BARCA. Vida, obra y estilo

Pedro Calderón de la Barca (1600-1681) es el máximo exponente del teatro barroco español, hasta el punto de que su muerte marca el final del Siglo de Oro en España. Lope de Vega fue el iniciador y creador del teatro nuevo del siglo XVI y Caderón de la Barca supone la culminación de dicho proceso.

Calderón sigue las normas establecidas por Lope de Vega en el “Arte nuevo de hacer comedias”, pero dota al teatro de mayor profundidad.

PARA CONTEXTUALIZAR A PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA

CALDERÓN DE LA BARCA

SU VIDA

Pedro Calderón de la Barca se educó en el pensamiento oficial, pasó por la carrera militar y acabó en el estado eclesiástico.

Nace en Madrid el 17 de enero de 1600 en el seno de una familia hidalga. Estudia con los jesuitas. En 1614 se matricula en la universidad de Alcalá de Henares y, un año después, en Salamanca donde estudia Cánones y Derecho hasta 1620.

Estrena sus primeras obras en 1623 y pronto es nombrado Caballero de la Orden de Santiago (1936) y participa en la guerra contra Francia y en la sublevación catalana en 1641.

En 1651 se ordena sacerdote.

Prueba suerte como poeta en algunos certámenes, pero decide dedicarse en exclusiva al teatro, posiblemente fascinado por la comedia nueva de Lope de Vega que por entonces triunfa en los corrales madrileños del Príncipe y de la Cruz.

La llegada al trono de Felipe IV (un periodo de reformismo interior) marca un notable ascenso en la creatividad de Calderón, la definitiva superación del influjo de Lope y su consagración artística y social.

Es autor teatral de la corte y sus obras se representan en el Palacio del Buen Retiro; se convierte en el autor favorito de Felipe IV.

A partir de 1663 es también capellán del rey.

Muere en 1681.

SU OBRA

Calderón de la Barca solo escribe teatro. Fue un escritor prolífico, aunque sin llegar a la exagerada producción de Lope de Vega; según el recuento que él mismo hace, su obra consta de ciento diez comedias y ochenta autos sacramentales, loas, entremeses y otras obras menores.

Se distinguen dos tendencias en la obra de Calderón:

-La que sigue el teatro realista, nacional de Lope y su escuela, representado por las comedias de capa y espada.

-Una más personal que incluye las comedias más poéticas y simbólicas. Aquí se incluyen sus grandes dramas, en los que los personajes se convierten en símbolos universales. Calderón se separa de Lope de Vega en el contenido, en la técnica y en el tratamiento de los personajes.

ATENCIÓN

Definición de “COMEDIA” en la época.

Actualmente relacionamos la palabra “comedia” con una obra de tarto divertida, pensada para hacer reír al público. En el Siglo de Oro, una “comedia” era cualquier tipo de obra que se representaba e incluía las de tema cómico y las de tema trágico.

Generalmente su obra se divide de este modo:

COMEDIAS DE CAPA Y ESPADA. «La dama duende».

DRAMAS DE HONOR Y CELOS. Son verdaderas tragedias que siguen este esquema: sospechas, celos, venganza y muerte de la desventurada esposa. «El médico de su honra» y «El pintor de su deshonra».

DRAMAS DE HONOR E HISTORIA DE ESPAÑA. «El alcalde de Zalamea».

DRAMAS RELIGIOSOS. «El mágico prodigioso».

DRAMAS FILOSÓFICOS. Se plantean temas como la libertad, el poder o el destino: «La vida es sueño».

DRAMAS FANTÁSTICOS. «La hija del aire».

AUTOS SACRAMENTALES y otras obras.

EL AUTO SACRAMENTAL DE CALDERÓN

¿Qué es un auto sacramental?

Un auto sacramental es una representación dramática en un solo acto, de carácter alegórico y referida a la Eucaristía, que se representaba en la fiesta del Corpus.

Es uno de los géneros en los que Calderón es maestro; escribió más de setenta. Fue un género cultivado en el Siglo de Oro, por ejemplo por Lope de Vega.

La importancia de los autos sacramentales de Calderón es doble; tienen un valor literario y una función religiosa.

Algunos de sus autos sacramentales:

«El gran teatro del mundo»

-«Los encantos de la culpa»

-«La cena del rey Baltasar»

-«La hidalga del valle»

SU ESTILO

La brillantez del teatro calderoniano se basa en el tratamiento de estos CUATRO ASPECTOS.

LA TRAMA

Calderón simplifica la trama del teatro lopesco; evita las tramas secundarias porque quiere concentrar la atención en el protagonista, más rico en profundidad sicológica. Sus obras están construidas siguiendo un esquema lógico:

-Desarrollo y solución del problema; Calderón siempre busca poner orden.

-Un protagonista principal que es el núcleo y eje de la acción. El conflicto es interior y se expresa frecuentemente con EL MONÓLOGO (abajo hay dos ejemplos), que sirve a la perfección para mostrar dudas, pensamientos, dilemas, angustias. Calderón consigue crear personajes de valor universal como Pedro Crespo y Segismundo.

EL LENGUAJE

Calderón escribe cunado las tendencias barrocas están totalmente desarrolladas. Él mezcla culteranismo y conceptismo: usa gran variedad estrófica, imágenes brillantes y llamativas, tendencia a la hipérbole, adjetivos cultos, símbolos entrelazados, continuos contrastes y alusiones mitológicas. También sus personajes muestran el barroquismo calderoniano; son personajes violentos, con rasgos exagerados y un marcado carácter.

LOS TEMAS

Los temas de las obras de Calderón son siempre profundos (debido en parte a la formación jesuita que había recibido): el libre albedrío, la libertad, la rebelión, el honor, los conflictos éticos, el destino…

LA ESCENOGRAFÍA

La escenografía se va complicando en la obra de Caderón: abundan los efectos visuales, hay luz artificial, se encargan decorados fantásticos, magia y música.

DOS GRANDES DRAMAS DE CALDERÓN

EL ALCALDE DE ZALAMEA

Esta obra (escrita en 1642) es, junto a «La vida es sueño», la más famosa de Calderón.

Es un drama de honor que presenta el conflicto entre el poder militar y el pode civil a partir de unos hechos acaecidos en Zalamea, un pueblo español. Aparece uno de los personajes más importantes en la dramaturgia española: Pedro Crespo. Además tiene la originalidad de que el pueblo, Zalamea, se convierte en protagonista indiscutible de la obra.

Ponemos estos versos que muestran la defensa del honor que hace Pedro Crespo:

«Al rey la hacienda y la vida

se ha de dar, pero el honor

es patrimonio del alma,

y el alma sólo es de Dios…»

LA VIDA ES SUEÑO

Calderón escribe «La vida es sueño» en 1635; es la “tragedia del destino”.

En ella plantea el tema de la libertad y el destino. Cuenta la historia del príncipe Segismundo al que conocemos cautivo en una torre por orden de su padre quien teme que se cumplan los horóscopos que predicen que su hijo lo destronaría. Cuando Segismundo es adulto, su padre decide liberarlo para comprobar la veracidad de tales predicciones; Segismundo se comporta como un bárbaro y es devuelto a la prisión; su breve tiempo de libertad le parece un sueño.

Con la creación de Segismundo Calderón consigue uno de los personajes más hondos de la literatura española. Sus monólogos son de una belleza indescriptible.

Con este planteamiento Calderón pone ante el público cuestiones universales: la libertad del hombre, la predestinación y el libre albedrío, la vida como un sueño, la autoridad de un rey injusto.

DOS FRAGMENTOS DE “LA VIDA ES SUEÑO”

PRIMER MONÓLOGO DE SEGISMUNDO

¡Ay mísero de mí, y ay, infelice!

Apurar, cielos, pretendo,
ya que me tratáis así
qué delito cometí
contra vosotros naciendo;
aunque si nací, ya entiendo
qué delito he cometido.
Bastante causa ha tenido
vuestra justicia y rigor;
pues el delito mayor
del hombre es haber nacido.

Sólo quisiera saber
para apurar mis desvelos
(dejando a una parte, cielos,
el delito de nacer),
qué más os pude ofender
para castigarme más.
¿No nacieron los demás?
Pues si los demás nacieron,
¿qué privilegios tuvieron
que yo no gocé jamás?

Nace el ave, y con las galas
que le dan belleza suma,
apenas es flor de pluma
o ramillete con alas,
cuando las etéreas salas
corta con velocidad,
negándose a la piedad
del nido que deja en calma;
¿y teniendo yo más alma,
tengo menos libertad?

SEGUNDO MONÓLOGO DE SEGISMUNDO

Es verdad. Pues reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna ve soñamos:
Y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña
que el hombre que vive, sueña
lo que es, hasta despertar.
Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que á medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

OTRO TEXTO DE CALDERÓN DE LA BARCA

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