En TEXTOS ALUMNOS

ENVEJECER. María Dolores Garcés

ENVEJECER. María Dolores Garcés. Una breve y dura reflexión sobre la vejez; sobre lo difícil que es cumplir años por fuera y sentirse joven por dentro.

María Dolores Garcés ha compartido con nosotros “ENVEJECER”, una breve y dura reflexión sobre la vejez; sobre lo difícil que es cumplir años por fuera y sentirse joven por dentro. “¡No lo soporto!”, son sus palabras.

ENVEJECER

Envejecer no tiene ninguna gracia, pero hay que resignarse y llevarlo de la mejor forma posible.

No hay frase más desagradable para una mujer que está entrando en años que: “¡Qué bien te conservas!” ¡Cómo si una no supiera cómo está! En lugar de halagarte te hacen darte cuenta de que toda tu juventud se ha esfumado. Pero es peor cuando llegas a esta otra edad donde te vuelves invisible.

El cuerpo envejece a una velocidad superior a la mente: una se sigue sintiendo joven aunque la cara se le llene de arrugas y el cuerpo vaya perdiendo gracia. Un día, de pronto, te miras en el espejo y no te reconoces. Te das cuenta de que de la imagen que tenías de ti misma ya no queda nada y de que la ropa que acostumbrabas a llevar ya no te favorece; pero como no tienes una varita mágica para recomponer tu cuerpo, no te queda más remedio que aceptar lo evidente. Tus recuerdos se han quedado anclados en aquellos años de ilusión.

El tiempo…  ¡ah, el tiempo! Si pudiera uno pararlo… pero no se detiene, corre y corre… ¡Hay tantas cosas todavía por hacer y tan poco tiempo para llevarlas a cabo! ¿Dónde fueron aquellos maravillosos planes de futuro?

Al llegar a mayor tienes dos opciones, vivir el presente porque el pasado, pasado está y futuro no tienes o hundirte. Es mejor vivir intensamente cada minuto que te queda, pasar de todo, vestirte como quieras aun a riesgo de hacer el ridículo y convertirte en alguien patético. Nada te devolverá la juventud; ni siquiera las operaciones de estética que no hacen más que crear clones.

Envejecer es bueno en el sentido de que has vivido muchos años, pero no deja de ser traumático. ¡La mujer no está preparada para ser atormentada de este modo! Ningún hombre puede comprender lo que todo esto supone, teniendo en cuenta que esta edad es también cuando las parejas ya no se sienten atraídas físicamente, aunque se sigan queriendo. Hay veces en que la mujer se siente solo como una cosa que camina, come, trabaja y duerme y su mundo se va estrechando.

Al viejo se le rechaza y esto duele. La sociedad se ha puesto de rodillas ante la juventud. No importa que no sean muy cultos o que no tengan experiencia para trabajar; basta con tener una cara bonita o una buena presencia.

¿Por qué tenemos que sufrir ese largo proceso de enfermedad que es la vejez? ¡No lo soporto!

El ser humano no está preparado para aceptar la agonía de esta decadencia y el dolor se multiplica por la manera en que los viejos son tratados por la sociedad.

María Dolores Garcés

Jávea, mayo 2017


Y más de esta autora: EL CALCETÍN ROJO

¿Te apetece curiosear?