Cualquier sistema de comunicación está formado por signos. Si hablamos de la lengua, hablamos del SIGNO LINGÜÍSTICO. Estudiamos ahora las CLASES DE SIGNOS SEGÚN LA RELACIÓN SIGNIFICANTE-SIGNIFICADO y veremos que la lengua es un código que usa símbolos.
El «CURSO DE LINGÜÍSTICA GENERAL» de Saussure
Saussure presentó su teoría del signo lingüístico y sus dicotomías: lengua-habla, significante-significado, mutabilidad-inmutabilidad y sincronía-diacronía en su “Curso de Lingüística General”, que supuso una revolución y el nacimiento de la Lingüística moderna.
EL SIGNO
Un signo es cualquier elemento (objeto, imagen, gesto, palabra) que representa una idea, sentimiento o realidad. Dicho de otro modo: un elemento que en la comunicación represente a otro.
El signo se compone de tres elementos:
- SIGNIFICADO. Concepto o idea que representa; la parte abstracta.
- SIGNIFICANTE. Parte que el emisor recibe con alguno de sus sentidos; la forma concreta y material.
- REFERENTE. Realidad externa a la que el signo nos remite.
CLASES DE SIGNOS
Podemos estudiar las clases de signos:
- Según el sentido con el que se perciben. Visuales, auditivos, olfativos, gustativos y táctiles.
- Según la relación entre el significante y el significado. Indicio, icono y símbolo.
CLASES DE SIGNOS SEGÚN LA RELACIÓN SIGNIFICANTE-SIGNIFICADO
Según LA RELACIÓN que se establece entre significado y significante, hablamos de 3 clases de signos: indicios, iconos y símbolos.
INDICIO
Entre el significante y el significado se establece una relación de “causa- efecto”.
Casi siempre se trata de fenómenos naturales, involuntarios e incontrolables.
- Un trueno es indicio de una tormenta
- Un grito es indicio de un peligro
- El llanto de un bebé es indicio de hambre
- Las huellas de un animal son indicio de su presencia
- El dolor puede ser indicio de una enfermedad
En los indicios no hay ninguna intención comunicativa; no dependen de la voluntad del emisor, entre otras razones porque no existe un emisor propiamente dicho. En el lenguaje verbal, podemos considerar como indicios: gritos o exclamaciones involuntarias (para expresan dolor, susto, sorpresa…).
ICONO
El significante y significado tienen una relación de parecido o semejanza. En los iconos hay una evidente intención comunicativa y se pretende que sean fáciles de interpretar (incluso si no los hemos visto antes).
- Un mapa
- Una estatua
- Una onomatopeya
- Algunas señales de tráfico
En la lengua también existen palabras que podemos considerar iconos. Son las onomatopeyas, palabras que imitan los sonidos de los seres o cosas que representan: miau, guau, bang, chist... Algunas de estas palabras se integran plenamente en la lengua, adoptando morfemas gramaticales y derivativos: maullar, cacareo, chistar, bisbisear…
SÍMBOLO
El significante y el significado se asocian de manera convencional, sin que haya ninguna relación; hay un vínculo más complejo con el objeto, porque no es natural o similar, sino artificial, cultural y arbitrario.
- El escudo de un país
- El emblema de un equipo deportivo, club…
- Un paso de cebra
- Muchas señales de tráfico
- Un dibujo de una paloma (como símbolo de la paz)
EL SIGNO LIGÜÍSTICO
Los símbolos tienen una presencia mucho mayor de lo que imaginamos en nuestra vida diaria. Como hemos dicho antes, son símbolos muchas señales de tráfico, las banderas y escudos de países, los emblemas de partidos políticos, clubes y asociaciones. Además hay símbolos que nos parecen absolutamente naturales: asociamos el color negro al luto, el color rojo significa peligro, mover la cabeza de lado a lado indica negación… Pero en otras culturas, estos signos significan cosas completamente distintas. Por tanto, todas esas señales son símbolos, puesto que no existe una motivación directa entre el significante y el significado.
En la lengua, la inmensa mayoría de las palabras son símbolos ya que una de sus características es la arbitrariedad. Es decir, no hay ninguna relación entre la palabra y su significado. Por tanto, la lengua es un código de tipo simbólico y los hablantes (emisor y receptor) deben conocer este código (alemán, francés, español…) para que la comunicación sea posible.



