El siglo XV es un siglo de transición; pasamos de la tenebrosa Edad Media y nos acercamos al luminoso Renacimiento. El siglo XV es un momento de novedades. Se escriben dos obras clave para la literatura española: las Coplas, de Jorge Manrique y La Celestina, de Fernando de Rojas. Además aparece la novela de caballerías. Ahora estudiamos LOS CANCIONEROS, antologías poéticas de varios autores: temas más habituales, características métricas, estilo y cancioneros más importantes. Al final añadimos un precioso poema de Jorge Manrique como muestra de la poesía cancioneril.
SIGLO XV, EL PRERRENACIMIENTO
El siglo XV (llamado PRERRENACIMIENTO) es un siglo de transición hacia la modernidad que supondrá el siglo XVI. En la poesía, prosa y teatro del siglo XV ya se perciben los nuevos caminos del Renacimiento, si bien, por lo general, siguen apareciendo los patrones medievales (con predominio de lo didáctico y del tema religioso).
Contextualiza
- SIGLO XV. Contexto, características, autores…
- ESCRITORES Y OBRAS CLAVE DEL SIGLO XV
- SIGLO XVI. El Renacimiento
LOS CANCIONEROS DEL SIGLO XV. Definición, características y obras principales
Introduccuón a la lírica del siglo XV
Tres clases de poesía se desarrollan en el siglo XV: la lírica popular o tradicional, el romancero y la lírica culta. Es en esta última donde se incluyen los Cancioneros, pero antes repasemos todos los tipos de poesía de siglo XV.
- LA LÍRICA POPULAR O TRADICIONAL
La lírica popular es la poesía que se trasmite de forma oral, suele ser anónima y muchas composiciones se escriben para ser cantadas. Son los cantos de trabajo, las canciones de juegos infantiles, las de fiestas religiosas, los plantos y endechas (por la muerte de alguien), las mayas (canciones dedicadas al mes de mayo), con tema amoroso, las albas (se cantaban al amanecer)…
- EL ROMANCERO
También pertenecen a la lírica popular o tradicional. El Romancero incluye todos los romances escritos en este siglo. El romance es una estrofa de gran pervivencia en la literatura español; se escribe en España desde la Edad Media hasta la actualidad.
Los romances más antiguos son del siglo XV y pertenecen al «Romancero Viejo». Su auge llegará en el Siglo de Oro.
- LA LÍRICA CULTA
Era habitual reunirse en palacios a celebrar fiestas y recitar poesía. En la corte del siglo XV, la poesía se centra en el tema amoroso, especialmente en el concepto de “amor cortés”.
Estos poetas conocían la literatura clásica, griega y latina. Los autores más moralizadores y severos y dos escritores italianos clave: Dante y Petrarca. El antes llamado “trovador” (compositor, literato y cantante) comienza a sentirse creador, un artista preparado que cuida su estilo y se preocupa por su obra. Estos son los poetas que escriben para los Cancioneros, esas antologías poéticas que muestran la mejor literatura culta del siglo XV.
Su público serán nobles que ya no son sólo rudos guerreros, sino cortesanos a los que les gustan las fiestas, los torneos y escuchar poesía. A muchos de ellos también les gusta escribir versos. La lírica está cambiando y se está enriqueciendo con nuevos estilos y temas.
LOS CANCIONEROS
Al hablar de lírica culta nos referimos a la obra de autores cultos como el Marqués de Santillana, Juan de Mena y Jorge Manrique.
Además, durante la primera mitad del siglo XV, aparecen los CANCIONEROS.
Un Cancionero es una antología o recopilación de poemas pertenecientes a diversos autores. Se trata de una poesía culta y de palacio que recibe el nombre de poesía cortesana o de cancionero. “Cortesana” porque nace en el ambiente culto, refinado y elitista de la corte (los palacios) y “de cancionero” porque muchas de estas composiciones se creaban para ser cantadas, eran “canciones” (incluso algunas venían con su partitura) que aparecerán recopiladas después. A diferencia de la poesía popular, aquí se percibe la influencia italianizante y de los clásicos grecolatinos y se busca complejas combinaciones métricas y un estilo elaborado y, muchas veces, complicado.
Conocemos el elevado número de poetas que hubo en el siglo XV porque sus obras han sido recogidas en las numerosas colecciones de poemas, colectivas o de autores individuales, llamadas CANCIONEROS; por ejemplo el «Cancionero de Baena», con más de 600 composiciones de 56 autores.
Los Cancioneros no solo recogen poesía culta, sino también muestras de poesía popular.
Características de los Cancioneros
TEMA PRINCIPAL. El amor cortés
El tema predominante en los Cancioneros es el amor cortés: amor imposible y enfermedad para el amado, quien venera y rinde culto a su amada. La mujer es un ser superior que encarna la perfección física y espiritual y que no corresponde al enamorado, convertido en su vasallo. Otros temas presentes son:
- Las reflexiones morales: el destino, el paso del tiempo, la muerte, la dorada medianía (aurea mediocritas)…
- Las sátiras morales y políticas
POESÍA PARA SER CANTADA. La mayoría de los Cancioneros incluyen poemas cuyo fin era ser cantados, de ahí que se busque la musicalidad en el estilo y en la métrica.
MÉTRICA. Las formas métricas preferidas por los poetas cultos fueron:
- El octosílabo (con rima regular y consonante) entre los versos de arte menor. A veces se combina con el tetrasílabo (coplas de pie quebrado). Se usa en poemas de tema amoroso, decires y canciones.
- El dodecasílabo entre los de arte mayor, aunque con el tiempo la influencia italiana desplazará este verso a favor del endecasílabo. Generalmente se usa en temas moralistas, didácticos y doctrinales.
- La rima consonante. Mira LA RIMA
ESTROFAS FAVORITAS. Canciones y decires
- La canción es un poema breve, con versos octosílabos (o de pie quebrado, cuatro sílabas) y de tema amoroso principalmente. Su fin era ser cantada. La estructura de una canción es:
- Se abre con una redondilla que contiene el tema
- Una mudanza o variación, que suele ser también otra redondilla, con rima diferente
- Una vuelta, que repite la métrica inicial
- El decir se destina a la lectura. Eran poemas largos con un número indeterminado de versos; solían usar la copla de arte mayor o copla real. Eran de tema religioso, filosófico y alegórico.
ESTILO CUIDADO Y COMPLICADO
Los poemas eran difíciles de comprender por la sutileza y la complicación de los conceptos expresados. También por la forma: métrica complicada y alardes de virtuosismo. Los poetas cultos usan muchas figuras literarias: juego de palabras, poliptoton, derivación, antítesis, alegoría, metáfora y símil…
Cancioneros más importantes
- El Cancionero de Baena. Su nombre es debido a su compilador: Juan Alfonso de Baena. Recoge poesías de la lírica galaico-portuguesa y de las nuevas corrientes líricas de Castilla.
- El Cancionero de Estúniga. Antología realizada por Lope de Estúñiga, con abundantes poemas del mismo Lope de Estúñiga. Hay una clara preferencia por la lírica amorosa, aunque también hallamos poesía política, satírica, festiva, elegíaca y moral.
- El Cancionero General. La más amplia muestra de la lírica del siglo XV, recopilada por Hernando del Castillo. Con obras de los mejores poetas del siglo XV: el marqués de Santillana, Jorge Manrique o Juan de Mena. En total, se recoge la obra de unos doscientos poetas y más de mil poemas. El editor establece nueve grandes bloques temáticos: devoción y moralidad, amor, canciones, romances,
- El Cancionero de Palacio. Su tono es marcadamente cortesano y aristocrático. La mayoría de los poetas representados son de alta alcurnia. Muestra una clara predilección por la poesía amorosa al modo trovadoresco, con tendencia al pesimismo y la melancolía.
- El Cancionero de Herberay des Essarts. Recopilado en la corte navarra en torno a 1465 por el noble picardo Nicolás de Herberay, señor des Essarts, gran aficionado a las letras españolas. Contiene numerosos poemas anónimos y también es de tono cortesano.
Una muestra de poesía de cancionero, de Jorge Manrique
Con dolorido cuidado,
desgrado, pena y dolor,
parto yo, triste amador,
d’amores desamparado,
d’amores que no d’amor.
Y el corazón, enemigo
de lo que mi vida quiere,
no halla vida ni muere
ni queda ni va conmigo;
sin ventura, desdichado,
sin consuelo, sin favor,
parto yo, triste amador,
d’amores desamparado,
d’amores que no d’amor.



