LA REDUNDANCIA. Definición, causas y ejemplos

La REDUNDANCIA es la repetición o uso excesivo de una palabra o concepto. Debemos evitarla y censurarla, tanto en el lenguaje coloquial como en el formal. Vemos ahora la definición, las causas y ejemplos de redundancia. También un ejercicio al final.

LA REDUNDANCIA

3 EJEMPLOS TÍPICOS

Con estos tres ejemplos puedes comprender perfectamente el concepto de redundancia.

  • Bajar abajo
  • Hielo frío
  • Volar por el aire

DEFINICIÓN. ¿Qué es una redundancia?

Dice el DRAE (Diccionario de la Real Academia Española):

REDUNDANCIA (Del lat. redundantia)

  • Sobra o demasiada abundancia de cualquier cosa o en cualquier línea.
  • Repetición o uso excesivo de una palabra o concepto.
  • Cierta repetición de la información contenida en un mensaje, que permite, a pesar de la pérdida de una parte de este, reconstruir su contenido.

Se habla de economía lingüística, pero es curioso advertir la cantidad de palabras que realmente se podrían omitir de nuestro discurso diario sin que el mensaje se viera perjudicado.

Las redundancias nos acompañan en nuestra lengua y en nuestra habla; incluso algunas se convierten en frases hechas y se propagan de forma rápida e inevitable.

Pero no pensemos que es un fenómeno nuevo; ya en la retórica clásica se censuraba el uso de la redundancia.

CAUSAS de la redundancia

¿Por qué somos redundantes?

Cuatro son las principales causas:

  • Queremos ser más expresivos
  • Necesitamos mantener la atención y cautivar a nuestros oyentes
  • Ignoramos el significado de algunas palabras
  • Algunas palabras cambian de significado

Veámoslas con detenimiento

BÚSQUEDA DE EXPRESIVIDAD

Algunas redundancias conviven con nosotros por su valor expresivo. Hay factores sicológicos que nos inducen a usarlas porque expresan exactamente a lo que queremos decir (igual que nos ocurre con los eufemismos, tabúes, ironías…).

Pertenecen a este grupo (también las que hemos puesto antes como ejemplos):

  • Con mis propios ojos
  • Entrar dentro
  • Erradicar definitivamente
  • Hacer un especial hincapié
  • Acabar de llegar ahora mismo
  • Ser perfectamente correcto
  • Ser la última novedad

MANTENER Y CONQUISTAR LA ATENCIÓN DE NUESTROS OYENTES

En ocasiones necesitamos mantener nuestro discurso más tiempo y atraer a la audiencia por lo que vamos perdiendo la claridad y la sencillez y vamos complicando nuestro lenguaje con redundancias.

Por ejemplo, el lenguaje de los medios de comunicación y de los políticos. Tanto periodistas como políticos quieren distinguirse y buscan expresiones altisonantes que les hacen caer en errores como la redundancia.

Algunos ejemplos:

  • Hay que sensibilizar a la opinión pública general
  • Tras el accidente el futbolista fue trasladado al hospital donde se recupera favorablemente
  • Según algunos testigos presenciales
  • Necesitamos el esfuerzo común de todos

DESCONOCIMIENTO DEL SIGNIFICADO DE LAS PALABRAS

Muchas redundancias se deben a un desconocimiento del significado de las palabras o de su etimología.

Recurrimos a una palabra que nos suena bien pero realmente desconocemos su significado o su etimología. Estas redundancias son difíciles de advertir.

Por ejemplo:

  • Malversación de fondos públicos

Según el DRAE, «Malversación» es «hurto de caudales público por un funcionario«.

CAMBIOS DE SIGNIFICADO

Los cambios de significado a veces nos obligan a precisar y aclarar nuestro mensaje y recurrimos a la redundancia.

Son las redundancias más comprensivas ya que tienen un valor aclarativo.

Por ejemplo

  • Prensa escrita

El DRAE define «Prensa» como «conjunto o generalidad de las publicaciones periódicas y especialmente las diarias«. Por ello, «prensa escrita» es una redundancia, pero la usamos para especificar que hablamos de periodismo escrito.

EJERCICIO
¡NO SEAMOS REDUNDANTES!

Ahora vamos a practicar un poco con todos estos ejemplos.

Fíjate en estas expresiones. Todas son redundantes. ¿Sabes por qué?

  • Persona de edad longeva*.
  • *Volver a reiterar.
  • El erario público*.
  • *Prever de antemano.
  • Mi hijo no me come nada*.
  • Aquellos niños estaban ateridos de frío*.
  • Felipe es el hijo primogénito*.
  • Pedro y Mario se alaban recíprocamente el uno al otro*.
  • Lo que tú quieres es una utopía inalcanzable*.
  • Pedro es el protagonista principal* de la película.
  • Se ha cometido un genocidio colectivo*.
  • La novela llega al clímax máximo* justo al final.
  • Se han publicado las obras póstumas* tras la muerte del escritor.

EL PLEONASMO

Una redundancia puede convertirse en literatura. Hay una figura literaria llamada PLEONASMO que consiste “en emplear en una oración palabras innecesarias para su comprensión, pero esas palabras sirven para embellecer o dar gracia a la frase”. Por ejemplo:

Lo vi yo con mis propios ojos

La reiteración “yo”, “mis” y “propios” sirve para enfatizar.

CONCLUSIÓN

«Si repetimos o reiteramos mucho demasiado o en exceso en una frase o sentencia es un vicio defecto que nos hace quedar mal o parecer inculto».

Pero si eso mismo lo hacemos «con estilo» nos convertimos en literatos.

El poder de la palabra.

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