En HISTORIA LIT. ESPAÑOLA

LITERATURA Y SOCIEDAD

La literatura tiene un carácter social ya que el escritor vive en sociedad, crea una obra que refleja, critica o alaba esa sociedad y busca un público que leerá su obra también inmerso en una sociedad determinada. Por todo ello, literatura y sociedad son dos elementos que interactúan, son reflejo la una de la otra y mantienen una compleja relación dialéctica.

LITERATURA Y SOCIEDAD

La literatura mantiene una profunda relación con la sociedad que la rodea en el momento en el que es creada. Después, una obra literaria influye en otras épocas y en otras sociedades porque sirve de reflejo que permite a los lectores situarse en esos momentos y conocerlos. Pero no olvidemos que el verdadero objetivo de una obra literaria no es solo ser un espejo social. La literatura busca el placer estético, que el lector disfrute con la lectura.

Veamos ahora las relaciones que se establecen entre literatura y sociedad; el papel del autor y del lector, la enseñanza de la literatura como elemento educador, la importancia de la literatura como mantenedora de tradiciones y costumbres y los elementos sociales que animan o desaniman la creación literaria.

LA LITERATURA Y SU CARÁCTER SOCIAL

La literatura es un fenómeno social: se produce en sociedad, parte de la sociedad y su destino es la sociedad.

Dicho de otra forma: la sociedad es el sujeto de la obra literaria, también el objeto y, por último, el receptor de la misma.

La literatura y la sociedad se influyen mutuamente. La sociedad condiciona la creación literaria, influye en los temas y en las formas. A su vez, la literatura influye sobre la sociedad de su época y sobre la propia literatura

EL AUTOR, LA SOCIEDAD Y EL LECTOR

EL AUTOR

Un autor crea su obra desde su punto de vista, su perspectiva, su carácter: pero también la escribe formando parte de una sociedad y un momento histórico determinada. El autor no puede aislarse de todo lo que lo rodea. Las costumbres, la religión, la ética, la ideología, la economía y la política condicionan la creación literaria.

Hay dos factores sociales que afectan directamente a un autor a la hora de crear:

-El ser perseguido por sus ideas, la aparición de la censura que mutilará o prohibirá sus obras.

-Por el contrario, el apoyo de las instituciones que facilitará su labor.

Ante las normas sociales y los valores que en ella imperan, el autor puede adoptar varias posturas:

Conformismo. Acepta la ideología y moral dominante.

Inconformismo. Se muestra en desacuerdo con los valores establecidos y los critica de forma abierta, por lo que, en muchos casos, acaba perseguido o exiliado.

Evasión. Se evade de los problemas sociales que lo rodean y se instale en otros mundos (lugares imaginarios, su infancia, un futuro mejor…).

EL LECTOR

Toda obra literaria necesita a un lector para que el proceso de comunicación se complete: autor (emisor)-obra (mensaje)-lector (receptor).

Es posible que este proceso encuentre algunos obstáculos.

El nivel de competencia lingüística escritor-lector es diferente; así, algunos lectores se encuentran incapaces de leer y disfrutar obras literarias como El Quijote o Cien años de soledad.

Distancia y diversidad histórica entre el escritor y el autor. Para comprender totalmente algunas obras debemos conocer el contexto sociocultural en el que fueron escritas, por un lado, y el contexto sociocultural que describen, por otro. Si estamos muy alejados de la cultura, sociedad, historia y lengua en que fue creada una obra, no disfrutaremos plenamente de ella.

LA LITERATURA ES INTEMPORAL

La literatura se desarrolla en la historia; en una sociedad con la que interactúa. Tradicionalmente, estudiamos la literatura siguiendo las épocas de la historia de España y, en general, de la historia del arte occidental; por ello, hablamos de movimientos literarios como Barroco, Neoclasicismo o Romanticismo.

Indudablemente, cada obra literaria manifiesta, en mayor o menor grado, la época en la que creó, pero debemos recordar que la literatura es un fenómeno intemporal, una realidad artística lingüística-estética que siempre está vigente. Los autores pueden pertenecer al pasado, pero la literatura no está muerta; una obra vive siempre aquí y ahora, independientemente del momento en el que ha sido creada.

LITERATURA Y EDUCACIÓN

El estudio de la literatura (historia, autores, épocas, géneros, estilos…) es imprescindible en cualquier sistema educativo.

Desde la antigüedad se estudia lengua y literatura. En la escuela los escritores clásicos, nacionales e internacionales forman parte de los sistemas de enseñanza y se considera básico conocerlos. Además, los periódicos y otros medios de comunicación contribuyen al conocimiento de la obra literaria con artículos, estudios y comentarios; de esa manera, se divulga la literatura y se estimula la lectura. Por supuesto también organizaciones gubernamentales como, en España, la Real Academia de la Lengua Española o el Instituto Cervantes tienen una labor de crítica literaria: análisis de una obra literaria, su autor y su contexto.

¿POR QUÉ LEEMOS? FUNCIÓN SOCIAL DE LA LITERATURA

En la antigüedad, la literatura tenía estos fines básicos:

-Dar a conocer los mitos religiosos

-Establecer fiestas sociales

-Enseñar, educar y formar

En la actualidad distinguimos estas cuatro funciones. Las dos primeras afectan a la obra literaria en sí misma; las otras dos aluden a la íntima relación entre literatura y sociedad.

La literatura es placer

La función básica de la literatura es el placer estético; la literatura es arte. El autor siente placer al expresarse y el lector lo siente al leer e interpretar.

La literatura es evasión, distracción y entretenimiento

Cuando leemos, olvidamos nuestros problemas, huimos a otros mundos que nos distraen de nuestro presente.

La literatura es compromiso

Un autor vuelca en su obra sus valores y puede llevar al lector a replantearse ideas religiosas, éticas o ideológicas. Por ello, la existencia de la censura, es decir la preocupación de políticos, moralistas y religiosos por controlar determinadas obras literarias que manifiestan ideas contrarias a las establecidas por el poder.

La literatura es una vía de transmisión de ideas

La literatura informa y enseña todo tipo de conocimientos: lingüísticos, estéticos, filosóficos, ideológicos, sociales, políticos, históricos… Nos habla del hombre y de su experiencia vital.

LITERATURA Y TRADICIÓN

La literatura popular, tradicional y folclórica representa el saber de un pueblo. Es la primera, la original y es anónima porque el verdadero autor es el pueblo: una madre que canta una nana, un abuelo que cuenta una historia o recita un romance a sus nietos, los campesinos que cantan mientras trabajan… todos ellos son los primeros autores de lo que más tarde será el Romancero o la Lírica tradicional. El pueblo es creador, depositario o transmisor del rico patrimonio que es la literatura popular: lo repite, lo pasa boca a boca, generación tras generación, lo adapta y lo conserva como manifestación de su identidad. Después estas obras se escriben para conservarse y permanecer en el tiempo; las obras no escritas desaparecen.

La literatura culta (la que tiene un autor) nace después de la popular y recibe influencias de ella de tres maneras:

-Obras cultas creadas a imitación de formas populares: los romances, las coplas, las seguidillas…

-Elementos de la literatura popular que la culta adopta; por ejemplo, los refranes o personajes como la alcahueta Celestina.

-Temas de la literatura popular que se recrean en una obra culta; por ejemplo, algunas leyendas de Bécquer que parten de viejas leyendas.

FACTORES QUE INFLUYEN EN LA CREACIÓN LITERARIA

Las formas y los temas de la literatura van cambiando a lo largo de los años. Desaparecen unos géneros y aparecen otros, cambian los estilos, se modifican los recursos, hay nuevos temas…

Esos cambio dependen de factores extralingüísticos (sociedad, política, ideología…) y de las modas y gustos.

Conviene destacar tres factores que contribuyen a los cambios en la literatura:

El cansancio. Algunos temas muy usados llegan a cansar, parecen aburridos y ya muy vistos. Los lectores exigen cambios, novedades literarias. Las modas aparecen también en el mundo literario. Cervantes parodió en su Quijote las novelas de caballerías porque estaba cansado de ese tema tan repetido en ese momento.

La teoría del péndulo. Una época desarrolla una serie de características y la siguiente desarrolla otras opuestas.  Por ejemplo, al Renacimiento, época de mesura y equilibrio, le siguió el Barroco, época de excesos.

Las tendencias artísticas del extranjero que sirven de acicate y modelo para la creación de nuevas obras. Por ejemplo la influencia de la Ilustración francesa en el siglo XVIII.

¿Te apetece curiosear?

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