PERSONAJES DE «LA CELESTINA»

LA CELESTINA es la obra que marca el final de la Edad Media y la llegada del Renacimiento. Analizamos los PERSONAJES DE «LA CELESTINA», empezando por la gran protagonista, la alcahueta Celestina. Seguimos con los dos enamorados, Calisto y Melibea y acabamos con todo el mundo de los criados que los rodean.

El siglo XV

El siglo XV nos deja dos de las obras imprescindibles de la literatura española: La Celestina y las Coplas de Jorge Manrique. Siglo de transición que anuncia el fin de una época oscura (la Edad Media) y el comienzo de un siglo lleno de esplendor que se llamará Renacimiento y con el que empezará el Siglo de Oro en España.

Amplía

LOS PERSONAJES DE «LA CELESTINA»

Antes de describir a los personajes de «La Celestina» debemos destacar cuatro puntos importantes:

  • En La Celestina conviven dos mundos: los señores y los criados; entre ambos está Celestina quien se mueve a placer en los dos. Por ello se puede hablar claramente de personajes principales (los ricos, los poderosos, los de clase alta: Calisto, Melibea y sus padres) y los secundarios (los criados, la clase baja: Sempronio, Pármeno, elicia, Areusa…).
  • Lo más importante es que los personajes muestran una profundidad psicológica que hasta ahora no habíamos encontrado en ninguna otra obra.
  • Cabe destacar la importancia de los papeles y de los caracteres femeninos, llenos de contrastes y de riqueza. Especialmente el de las dos protagonistas, Melibea, de mujer pasiva a desenfrenada, y Celestina, una mujer inteligente llena de matices. La Celestina nos presenta dos de los mejores retratos femeninos de la literatura española, la alcahueta Celestina y Melibea, joven apasionada que cae rendida ante un amor prohibido y trágico.
    • Celestina es inteligente, avara, vital, hedonista, sabia, conoce a fondo a los demás y sabe como manipularlos. Le gusta sentirse poderosa y disfrutar del sexo y hacer que los demás también disfruten. Se siente orgullosa de su trabajo, porque piensa estar haciendo un bien social.
    • Melibea es vehemente e hipócrita. Se muestra reticente a los amores con Calisto, pero después su entrega es total, hasta acabar suicidándose tras la muerte accidental de su amado.
  • Los personajes reflejan los distintos cambios que sufrió la sociedad al pasar de una mentalidad medieval a un renacentista, donde el amor, el placer y la sensualidad iban valorándose.

Para comprender a cada perosnaje esmejor que mires ARGUMENTO Y TEMAS DE «LA CELESTINA»

Los personajes según el autor, Fernando de Rojas

Al principio del libro, Fernando de Rojas nos deja una enumeración de los personbajes y define a cada uno con una breve frase de lo que él considera más significativo. Dice así:

  • CALISTO, mozo enamorado
  • MELIBEA, tontuela que se deja envolver en la telaraña de Celestina
  • SEMPRONIO, criado avisado que espera obtener provecho de los amores de su amo
  • PÁRMENO, otro que tal, aunque comience con remilgos
  • CELESTINA, incomparable en todo, campeona de maldades, vieja, bruja y puta de toda la vida
  • LUCRECIA, criada de Melibea
  • ALISA, madre de Melibea
  • AREÚSA, niña del pecado
  • ELICIA, otra que peca por la misma parte
  • CENTURIO, rufián y maniferro
  • TRISTÁN, criado de Calisto
  • SOSIA, otro criado del mismo amo
  • PLEBERIO, padre infeliz de la infeliz Melibea

Veamos ahora a cada personaje con detalle.

CELESTINA, la protagonista

La alcahueta/hechicera Celestina es el personaje más atractivo de la obra, el protagonista indiscutible y el que finalmente dio nombre a la obra (a pesar de que el eje central de la trama son los amores de Calisto y Melibea).

Quizá el autor se inspirara en otra de las alcahuetas famosas de la literatura española (antes tenemos por ejemplo, la «Trotaconventos» en el Libro de buen amor, del Arcipreste de Hita.

Celestina controla la trama y a los otros personajes; todos bailan al son que ella marca. Es el nexo entre el mundo de los ricos y el de los criados; los usa a todos para obtener beneficios. Tiene varios oficios además de alcahueta: perfumista, arregla virgos, hace afeites… y conoce perfectamente la sicología humana; esto le permite dominar ambos mundos y manipularlos a su antojo.

Es inteligente, egoísta y codiciosa: esto último será la causa de su muerte.

A partir de esta obra, el nombre de Celestina pasó a significar «alcahueta»; dice el DRAE: Celestina

  • Por alusión a Celestina, personaje de la Tragicomedia de Calisto y Melibea
  • Alcahueta. Mujer que concierta una relación amorosa
  • Irónicamente. Persona que facilita o promueve de manera encubierta contactos con finas políticos, comerciales o de otro tipo.

Veamos un fragmento del Acto III que nos dará una idea del trabajo de Celestina. Es un monólogo de Celestina en el que conjura a Plutón, el dios del inframundo, y le pide ayuda para que Melibea “quede enredada”.

Conjúrote, triste Plutón, señor de la profundidad infernal, emperador de la Corte dañada, capitán soberbio de los condenados ángeles, señor de los sulfúreos fuegos, que los hirvientes étnicos monten manan, gobernador y veedor de los tormentos y atormentadores de las pecadoras ánimas, regidor de las tres Furias, Tesífone, Megera y Aleto, administrador de todas las cosas negras del reino de Estigia y Dite, con todas sus lagunas y sombras infernales, y litigioso Caos, mantenedor de las volantes harpías, con toda la otra compañía de espantables y pavorosas hidras. Yo, Celestina, tu más conocía cliéntula, te conjuro por la virtud y fuerza de estas bermejas letras; por la sangre de aquella nocturna ave con que están escritas; por la gravedad de aquestos nombres y signos que en este papel se contienen; por la áspera ponzoña de las víboras de que este aceite fue hecho, con el cual unto este hilado. Vengas sin tardanza a obedecer mi voluntad y en ello te envuelvas y con ello estés sin un momento de partir, hasta que Melibea, con aparejada oportunidad que haya, lo compre, y con ello de tal manera quede enredada que, cuanto más lo mirare, tanto amas su corazón se ablande a conceder mi petición. Y se le abras, y lastimes del crudo y fuerte amor de Calisto, tanto que, despedida toda honestidad, sé descubra a mí y me galardone mis pasos y mensaje. Y este hecho pide, pide y demanda de mí a tu voluntad. Si no lo haces con presto movimiento, tendrás me por capital enemiga; heriré con luz tus cárceles tristes y oscuras; acusaré con mis ásperas palabras tu horrible nombre. Y otra y otra vez te conjuro. Así confiando en mi mucho poder, me parto para allá con mi hilado, donde creo te llevo ya envuelto. LA CELESTINA. Obra completa en Cervantes Virtual

Otro fragmento (también Acto III) donde Celestina presume de ser famosa por su trabajo:

¿El primero, hijo?, pocas vírgenes, a Dios gracias, has tú visto en esta ciudad que hayan abierto tienda a vender de quien yo no haya sido corredora de su primer hilado. En naciendo la muchacha, la hago escribir en mi registro, y esto para saber cuántas se me salen de la red. ¿Qué pensabas, Sempronio? ¿Habíame de mantener del viento? ¿Heredé otra herencia? ¿Tengo otra casa o viña? ¿Conócesme otra hacienda más de este oficio de que como y bebo, de que visto y calzo? En esta ciudad nacida, en ella criada, manteniendo honra, como todo el mundo sabe, ¿conocida, pues, no soy? Quien no supiere mi nombre y mi casa, tenle por extranjero. LA CELESTINA. Obra completa en Cervantes Virtual

LOS NOBLES

CALISTO, el enamorado

Su nombre proviene del griego y significa “hermosísimo”.

Aparece como un hombre rico que solo busca aplacar su pasión por Melibea; lo domina «el loco amor». Se le puede suponer un origen judío. Es caprichoso y egoísta del principio al fin de la obra; apenas cambia. A veces se muestra torpe y algo soez: “primero hay que quitar las plumas si uno se quiere comer el ave” (dice cuando intenta desnudar a Melibea).

Pero esto es lo que dice Cesltinas a Melibea sobre Calisto:

En Dios y en mi alma [Calisto] no tiene hiel; gracias dos mil; en franqueza, Alexandre; en esfuerzo, Héctor; gesto de un rey, gracioso, alegre, jamás reina en él tristeza. De noble sangre, como sabes. Gran justador; pues verlo armado: un San Jorge. fuerza y esfuerzo, no tuvo Hércules tanta. La presencia y facciones, disposición, desenvoltura, otra lengua había menester para las contar.

MELIBEA, la dama

También su nombre es de origen griego, “la de la voz dulce”.

Es un personaje con una interesante evolución, ya que al principio aparece dominada por las convenciones sociales que la obligan a negarse a las proposiciones de Calisto; después cambia, se transforma en una mujer enamorada cegada por su amor y dispuesta a todo para satisfacerlo.

Así la describe Calisto:

Porque halles placer, he de figurártela por partes y por extenso. Comienzo por los cabellos. ¿Conoces las madejas de oro delgado que hilan en Arabia? Más lindos son y no resplandecen menos. Los ojos verdes, rasgados; las pestañas, largas; las cejas, delgadas y alzadas; la boca, pequeña; los dientes, menudos y blancos; los labios, colorados y grosezuelos; el torno del rostro, poco más largo que redondo; el pecho, alto; la redondez y forma de las pequeñas tetas, ¿quién la podría imaginar? Que se despereza el hombre cuando la mira. La tez, lisa, lustrosa; su piel oscurece la nieve. Su color es mezclada, tal cual ella la escogió para sí. Las manos, pequeñas, están de dulce carne acompañadas. Sus dedos son largos; las uñas, también, largas y coloradas, que parecen rubíes entre perlas. LA CELESTINA. Obra completa en Cervantes Virtual

PLEBERIO, el padre

Es el padre de Melibea, un hombre rico que ama a su hija y que intenta comprenderla y consolarla. Suponemos que existe una intensa relación entre Pleberio y Melibea.

Este es el monólogo final de la obra, donde Pleberio muestra en este planto su dolor tras la muerte de su hija.

¡Ay, ay, noble mujer! Nuestro gozo en un pozo. Nuestro bien todo se ha perdido. ¡No queramos vivir más! ¿Para qué? Mira aquí a la que tú pariste y yo engendré, hecha pedazos. ¡Oh mi hija y mi bien todo! Crueldad sería que viva yo sobre ti. Más dignos eran de la sepultura mis sesenta años que tus veinte. ¡Oh mis canas, salidas para conocer el dolor! Mejor gozara de ellas la tierra que de tus rubios cabellos. ¡Mujer! Levántate y, si alguna vida te queda, gástala conmigo en tristes gemidos. Ahora perderé contigo, mi desdichada hija, los miedos que cada día me atemorizaban. Tu sola muerte me hace a mí seguro de sospecha. ¿Qué haré cuando entre en tu cámara y la halle vacía? ¿Qué haré cuando no me respondas, si te llamo? ¿Quién podrá cubrir la falta que tú me haces, el vacío que me dejas? Nadie perdió lo que yo he perdido el día de hoy. ¿Quién forzó a mi hija a morir, sino la fuerte fuerza del amor? ¡Oh amor, amor, que no pensé que tuvieras fuerza ni poder para matar a quienes a ti están sujetos! Herida fue por ti mi juventud y por medio de tus brasas pasé. ¿Cómo me soltaste entonces, para cobrarme la paga de mi fuga en mi vejez? Pensé que me había librado de tus brazos. No pensé que tomaras en los hijos la venganza de los padres.  ¿Quién te dio tanto poder? ¿Quién te puso un nombre que no te conviene? Dulce nombre te dieron, pero amargos hechos ejecutas. Bienaventurados los que no conociste o por los que no te interesaste. Enemigo de toda razón, a los que menos te sirven das mayores dones. Enemigo de amigos, amigo de enemigos, ¿por qué te riges sin orden ni concierto? Del mundo me quejo. ¡Oh mi compañera buena, oh mi hija despedazada! ¿Por qué no tuviste lástima de tu querida y amada madre? ¿Por qué te mostraste tan cruel con tu viejo padre? ¿Por qué me dejaste, cuando yo te había de dejar? ¿Por qué me dejaste penado? ¿Por qué me dejaste triste y solo in hac lachrymarum valle? LA CELESTINA. Obra completa en Cervantes Virtual

ALISA, la madre

Es la madre de Melibea y apenas interviene en la obra; su única misión es agradar a su marido y mantener el orden en su casa. En ningún momento percibe el drama que está viviendo su hija.

LOS CRIADOS

Personajes sin moral, dominados por el interés. Ninguno muestra ni una pizca de honradez ni intereés por sus amos. A todos les importa más el dinero y otros placeres físicos. Saben que la sociedad está cambiando y que con la riqueza se puede conseguir todo; son una clara muestra de la crisis social que vive el siglo XV.

SEMPRONIO

Criado de Calisto; materialista y también codicioso. Acompaña y aconseja siempre a Calisto; él es quien le recomienda visitar a la hechicera Celestina como intermediaria para sus amores con Melibea. A la vez,  habla con Celestina y le pide parte de los beneficios. Elicia es su amante. Es un personaje egoísta e interesado por lograr sus objetivos a cualquier precio que llega a convertrse en asesino por avaricia (mata a Celestina ante la negativa de la vieja a compartir las ganancias).

Acto III. Dice Sempronio hablando con Celestina:

El mal y el bien, la prosperidad y adversidad, la gloria y pena, todo pierde con el tiempo la fuerza de su acelerado principio. Pues los casos de admiración y venidos con gran deseo, tan presto como pasados, olvidados. Cada día vemos novedades y las oímos, y las pasamos y dejamos atrás. Disminúyelas el tiempo, hácelas contingibles.

PÁRMENO

Al principio es un criado fiel de Calisto, con buenos principios y fuerte moral. Intenta avisar a Calisto de un posible engaño, pero finalmente cae en manos de Celestina porque esta le ofrece como premio a la bella Areusa. Representa la debilidad del hombre ante los deseos o, dicho de otro modo, que “todo hombre tiene un precio”. Al final, ayuda a Sempronio a matar a Celestina; ambos son ajusticiados por el asesinato.

ELICIA Y AREUSA

Pupilas de Celestina (quien también suponemos que fue prostituta en su juventud). Intentan sobrevivir como sea; lujuria, sensualidad y escasa o nula moral son las palabras que las definen.

SOSIA Y TRISTÁN

Los nuevos criados de Calisto que reemplazan a Pármeno y Sempronio cuando estos mueren. Son fieles y buenos consejeros, pero también demasiado curiosos.

LUCRECIA

Criada de Melibea. Primero intenta advertir a su ama de las trampas de Celestina, pero luego encubrirá los encuentros de los dos amantes.

CENTURIO

Otro de los criados de Calisto; es un rufián vago, cobarde y parlanchín.

Relacionado con La Celestina

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Scroll al inicio

Descubre más desde DIVINAS PALABRAS. Victoria Monera

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo