SELECCIÓN DE POEMAS RUBÉN DARÍO

Con esta SELECCIÓN DE POEMAS DE RUBÉN DARÍO recordamos a un imprescindible autor. El nicaragüense Rubén Darío significó un antes y un después en la poesía en español. Su nueva forma de escribir rompió con todo lo anterior (el Romanticismo ya caduco) y abrió nuevos caminos que seguirían poetas como Juan Ramón Jiménez y Manuel Machado. Había llegado el Modernismo, la tendencia literaria que valora la musicalidad, el ritmo, el color, la magia, lo exótico…

Para contextualizar a Rubén Darío

SELECCIÓN DE POEMAS RUBÉN DARÍO

11 poemas para conocer y comprender la obra del gran escritor que fue Rubén Darío.

TRISTE, MUY TRISTEMENTE

Empezamos por uno de sus últimos poemas, poema póstumo donde expresa la tristeza ante la vida y ante su condición de artista.

TRISTE, MUY TRISTEMENTE

Un día estaba yo triste, muy tristemente
viendo cómo caía el agua de una fuente.

Era la noche dulce y argentina. Lloraba
la noche. Suspiraba la noche. Sollozaba
la noche. Y el crepúsculo en su suave amatista,
diluía la lágrima de un misterioso artista.

Y ese artista era yo, misterioso y gimiente,
que mezclaba mi alma al chorro de la fuente.

PUSO EL POETA EN SUS VERSOS

Este poema pertenece a “Abrojos” (1878), primer poemario de Rubén Darío. También expresa la triste realidad del poeta que, aunque rico de ideales, muere de pobreza. Conocemos así a un Rubén Darío que siempre ansió posición social y económica y siempre se quejó de no haberla conseguido.

PUSO EL POETA EN SUS VERSOS

Puso el poeta en sus versos
todas las perlas del mar,
todo el oro de las minas,
todo el marfil oriental;
los diamantes de Golconda,
los tesoros de Bagdad,
los joyeles y preseas
de los cofres de un Nabad.
Pero como no tenía
por hacer versos ni un pan,
al acabar de escribirlos
murió de necesidad.

VENUS

Este poema forma parte de “Azul”, la obra que lanza a la fama a Rubén Darío y que se considera modelo de la tendencia literaria llamada Modernismo. El autor canta a un amor que no puede conseguir.

VENUS

En la tranquila noche, mis nostalgias amargas sufría.
En busca de quietud bajé al fresco y callado jardín.
En el obscuro cielo Venus bella temblando lucía,
como incrustado en ébano un dorado y divino jazmín.

A mi alma enamorada, una reina oriental parecía,
que esperaba a su amante bajo el techo de su camarín,
o que, llevada en hombros, la profunda extensión recorría,
triunfante y luminosa, recostada sobre un palanquín.

«¡Oh, reina rubia! -díjele, mi alma quiere dejar su crisálida
y volar hacia a ti, y tus labios de fuego besar;
y flotar en el nimbo que derrama en tu frente luz pálida,

y en siderales éxtasis no dejarte un momento de amar».
El aire de la noche refrescaba la atmósfera cálida.
Venus, desde el abismo, me miraba con triste mirar.

QUE EL AMOR NO ADMITE CUERDAS REFLEXIONES

Pertenece a “Prosas profanas y otros poemas”. En este poema el amor aparece como un sentimiento loco, apasionado y lleno de erotismo.

QUE EL AMOR NO ADMITE CUERDAS REFLEXIONES

Señora, Amor es violento,
y cuando nos transfigura
nos enciende el pensamiento
la locura.

No pidas paz a mis brazos
que a los tuyos tienen presos:
son de guerra mis abrazos
y son de incendio mis besos;
y sería vano intento
el tornar mi mente obscura
si me enciende el pensamiento
la locura.

Clara está la mente mía
de llamas de amor, señora,
como la tienda del día
o el palacio de la aurora.
Y el perfume de tu ungüento
te persigue mi ventura,
y me enciende el pensamiento
la locura.

Mi gozo tu paladar
rico panal conceptúa,
como en el santo Cantar:
Mel et lac sub lingua tua*.
La delicia de tu aliento
en tan fino vaso apura,
y me enciende el pensamiento
la locura.

YO PERSIGO UNA FORMA

Un soneto en versos alejandrinos (14 sílabas) donde el autor analiza el proceso creativo y confiesa su búsqueda de una «forma» de expresión, de un estilo propio.

YO PERSIGO UNA FORMA

Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo,
botón de pensamiento que busca ser la rosa;
se anuncia con un beso que en mis labios se posa
el abrazo imposible de la Venus de Milo.

Adornan verdes palmas el blanco peristilo;
los astros me han predicho la visión de la Diosa;
y en mi alma reposa la luz como reposa
el ave de la luna sobre un lago tranquilo.

Y no hallo sino la palabra que huye,
la iniciación melódica que de la flauta fluye
y la barca del sueño que en el espacio boga;

y bajo la ventana de mi Bella Durmiente,
el sollozo continuo del chorro de la fuente
y el cuello del gran cisne blanco que me interroga

AMO, AMAS

Amo, amas” es uno de los poemas de “Cantos de vida y esperanza”. El amor es el sentido de la vida.

AMO, AMAS

Amar, amar, amar, amar siempre, con todo
el ser y con la tierra y con el cielo,
con lo claro del sol y lo oscuro del lodo;
amar por toda ciencia y amar por todo anhelo.

Y cuando la montaña de la vida
nos sea dura y larga y alta y llena de abismos,
amar la inmensidad que es de amor encendida
¡y arder en la fusión de nuestros pechos mismos!

CANCIÓN DE OTOÑO EN PRIMAVERA

Este poema aparace también en «Cantos de vida y esperanza» (1905), obra clave del Modernismo. Es uno de los poemas más famosos de Rubén Darío´y sus dos primeros versos se repiten al hablar de la juventud: «Juventud, divino tesoro/te vas para no volver«. Trata el tema de la pérdida de la juventud y la pena que conlleva. Compartimos solo un fragmento.

CANCIÓN DE OTOÑO EN PRIMAVERA

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro
y a veces lloro sin querer

Plural ha sido la celeste
historia de mi corazón.
Era una dulce niña,
en este mundo de duelo y de aflicción.

Miraba como el alba pura;
sonreía como una flor.
Era su cabellera obscura
hecha de noche y de dolor.

Yo era tímido como un niño.
Ella, naturalmente, fue,
para mi amor hecho de armiño,
Herodías y Salomé…

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer…

(…)

LO FATAL

También de «Cantos de vida y esperanza«. Con un marcado tono pesimista (incluso angustioso) que aparece en la segunda parte de la obra de Rubén Darío. se analiza la vida y la muerte desde un punto de vida existencialista. Puedes leer el COMENTARIO de este poema.

LO FATAL

Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura, porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido, y un futuro terror…
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida, y por la sombra, y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,

¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos…!

SONATINA

«Sonatina» aparece en «Prosas profanas y otros poemas«. Un poema totalmente modernista lleno de hadas, princesas y príncipes, un mundo de cuentos que pueden servirnos de evasión.

SONATINA

La princesa está triste… ¿qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave de oro;
y en un vaso olvidado se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los pavos-reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y, vestido de rojo, piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.

(…)

A MARGARITA DEBAYLE

Este poema se incluye en «El viaje a Nicaragua e Intermezzo Tropical«. Fue escrito durante su estancia en la casa veraniega de la familia Debayle, en una ocasión en que la niña Margarita le pidió que le contara un cuento. Como el anterior, tiene las tres características que lo convierten en un modelo perfecto de poema modernista: musicalidad, exotismo y leyenda.

A MARGARITA DEBAYLE

Margarita está linda la mar,
y el viento,
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar;
tu acento:
Margarita, te voy a contar
un cuento:

Esto era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha de día
y un rebaño de elefantes,
un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita, como tú.

(…)

NOCTURNO

Rubén Darío escribió tres “Nocturnos”. En los tres trata el tema del insomnio, tema aplaudido por románticos y modernistas.

Este “Nocturno” aparece en “El canto errante”, último poemario de Rubén Darío, publicado en Madrid en 1907. El poeta expresa su dolor, posiblemente aumentado por las noches sin dormir, y la espera de la llegada del día. En el último verso ¡Si será ella! puede adivinarse un deseo de la llegada de la muerte que quizá lo libre de la amargura de la vida.

NOCTURNO

Silencio de la noche, doloroso silencio
nocturno… ¿Por qué el alma tiembla de tal manera?
Oigo el zumbido de mi sangre,
dentro de mi cráneo pasa una suave tormenta.
¡Insomnio! No poder dormir, y, sin embargo,
soñar. Ser la auto-pieza
de disección espiritual, ¡el auto-Hamlet!
Diluir mi tristeza
en un vino de noche
en el maravilloso cristal de las tinieblas…
Y me digo: ¿a qué hora vendrá el alba?
Se ha cerrado una puerta…
Ha pasado un transeúnte…
Ha dado el reloj trece horas… ¡Si será Ella!…

Más sobre Rubén Darío

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Scroll al inicio

Descubre más desde DIVINAS PALABRAS. Victoria Monera

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo