A UN OLMO SECO es uno de los poemas más conocido del poeta español Antonio Machado, autor de la Generación del 98. Un poema intimista con un estilo sencillo, austero y directo. Hacemos el comentario siguiendo el esquema clásico: contexto, división en partes, métrica, estilo y conclusión.
Para comentar un texto
Recuerda que, antes de comentar un texto, debes tener claro:
- UN ESQUEMA QUE SEGUIR
- MÉTRICA, VERSOS, MEDIDA, RIMA
- TIPOS DE ESTROFAS
- 10 FIGURAS LITERARIAS IMPRESCINDIBLES
- FIGURAS LITERARIAS
Dos lecturas
- Te recomiendo que hagas una primera lectura, simplemente para disfrutar del poema y tener una primera impresión.
- Después una segunda, con un lápiz en la mano para anotar y marcar todo lo que te llama la atención y piensas que debe ser comentado después.
Recuerda numerar los versos
Es muy útil numerar los versos (generalmente se hace de cinco en cinco, como verás en este poema) para hacer un comentario, ya que así es más fácil referirse a uno u otro verso.
Finalmente, ponte a redactar tu comentario.
A UN OLMO SECO. Antonio Machado
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.(5) ¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.No será, cual los álamos cantores
(10) que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.(15) Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
(20) ardas de alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
(25) por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
(30) otro milagro de la primavera.
COMENTARIO DE TEXTO
CONTEXTO. Autor y época
«A un olmo seco» es un poema de Antonio Machado, autor perteneciente a la Generación de 98 de la literatura española. El poema se incluyó en su poemario titulado Campos de Castilla, publicado en 1912.
El sevillano Antonio Machado (1875-1939) es uno de los poetas más emblemáticos de la poesía española del siglo XX. También uno de los más queridos. Antonio Machado se preocupó por reflejar en sus poemas la realidad de España en el momento que le tocó vivir, una época de crisis social, económica y política que acabaría con la Guerra Civil en 1936 y los posteriores años de la dictadura de Francisco Franco. Por ello, toda su obra destila pesimismo y crítica social. Machado defendió la identidad de España como país auténtico y ensalzó los pueblos y paisajes españoles, especialmente la zona de Castilla.
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TEMA
El poema describe la trasformación de un olmo que estaba seco y que reverdece con la llegada de las lluvias primaverales.
Para comprender bien el tema hay que saber que Machado escribe este poema pocos meses antes de que muera su esposa, Leonor. Ese olmo seco refleja la pena que siente Antonio por la enfermedad de su esposa. Al mismo tiempo, quiere pensar que es posible «otro milagro» (en el último verso) porque la primavera es símbolo de vida, de renacer, de esperanza y ese “olmo seco” puede renacer.
Otra posible interpretación
Se puede interpretar el poema relacionándolo con el tema de España (siempre presente en la obre de Antonio Machado y en sus compañeros de generación), es decir como si el olmo seco fuera una metáfora de España, un país dolorido, y el autor esperara un renacer con la llegada de las lluvias.
Ambas interpretaciones son posibles y no excluyentes.
ESTRUCTURA INTERNA. División en partes
Podemos establecer cuatro partes:
- Primera parte. Versos 1-5. Los primeros 5 versos son directos y el poeta nos presenta lo que está viendo: un viejo olmo con algunas hojas nuevas.
- Segunda parte. Verso 6-15. Nos describe el olmo y lo compara con los álamos jóvenes.
- Tercera parte. Verso 16-27. Nos narra el futuro del olmo seco, en lo que se convertirá, en leña, en madera… En los dos últimos versos de esta parte (verso 26 y 27), Machdo se dirige directamente al olmo para destacar otra vez «la gracia detu rama verdecida«.
- Cuarta parte. Verso 28-30. Los tres versos finales cierran el poema resumiendo el deseo del autor, la recuperación de su esposa, “otro milagro de la primavera”.
ESTRUCTURA EXTERNA. Análisis métrico
El poema es una silva compuesta por 30 versos heptasílabos y endecasílabos, distribuidos al gusto del poeta.
Rima consonante.
Son heptasílabos los versos 2, 21, 25 y 28.
La silva es una estrofa que deja una libertad de combinación absoluta al poeta; por ello se usa para temas diversos. Machado usa frecuentemente esta estrofa.
- Si necesitas repasar la parte de la métrica, mira TIPOS DE VERSOS, RIMA Y MEDIDA y TIPOS DE ESTROFAS
ESTILO
Semánticamente podemos destacar:
- La abundancia de palabras relacionadas con la naturaleza: olmo, hojas, colina, musgo, corteza, tronco…
- También destaca el campo semántico de los colores y tonos: verdes, amarillento, blanquecina, pardos, grises, rojo, blancas, verdecida…
- Hay mucho vocabulario relacionado con la vejez y la destrucción: rayo, hacha, podrido, carcomido…
Presencia de símbolos típicos en la poesía machadiana:
- EL AGUA. Como lluvia, símbolo de la vida, pero también de la muerte en forma de ese río que nos lleva al mar, a morir.
- EL VERDE. Color símbolo de la esperanza.
- ABRIL Y MAYO. Meses de primavera y símbolos de juventud y vida.
Morfológicamente destacamos:
- Abundante presencia de adjetivos en la parte descriptiva: viejo, podrido, carcomido, polvoriento, mísero… especialmente en la primera y segunda parte.
- Después el texto cambia y hay más verbos, más acción: derribe, ardas, te descuaje, tronche… Todos en subjuntivo con lo que de subjetivo conlleva el uso de este modo verbal, para acabar con un verbo final en presente de indicativo “espera” para volver a la realidad presente del escritor.
Estilísticamente destacamos la sobriedad expresiva y la sencillez de medios y de vocabulario de este poema. Amor, esperanza y muerte son temas universales que aquí aparecen tratados sin aparentes alardes técnicos, pero de forma que llegan hondamente al corazón de quien lo lee.
FIGURAS LITERARIAS
- PERSONIFICACIÓN. El olmo aparece como personaje con el que dialoga el autor: “olmo del Duero” y “olmo”.
- APÓSTROFE. Al dirigirse directamente al olmo en el verso 5 y 6 “Olmo del Duero” y verso 26 “olmo”.
- HIPÉRBATON. Son abundantes y frecuentemente largos, Por ejemplo, hay un fuerte hipérbaton (ruptura del orden normal de la oración) en los cuatro primeros versos que abren el poema. Más hipérbaton: verso 14, 15-16, 22.
- METÁFORA. “Lame el Duero”, verso 6. Verso 19. “Rojo” en referencia al color del fuego.
- SINESTESIA. Con “Álamos cantores” en el verso 9 al atribuir una sensación auditiva a los árboles.
- ANÁFORA. Repetición al comienzo del verso de “Antes”, versos 15, 19, 22 y 24.
- COMPARACIÓN. Entre el viejo olmo ya seco y el vital álamo, verso 9.
- BIMEMBRACIONES. Verso 3, 8, 16, 25, 29.
- Repasa las 10 FIGURAS LITERARIAS IMPRESCINDIBLES
CONCLUSIÓN
Lo más destacable de este poema es su carácter íntimo, la expresión desnuda de un sentimiento; el poeta se descubre ante el lector de forma cálida con el estilo sencillo y austero tan típico de toda la obra de Machado.
Siempre es Machado un autor que escribe para todos, que quiere trasmitir sus sentimientos de forma directa y sencilla y esto lo ha convertido en un poeta entrañable, respetado y amado por todos.



