En HISTORIA LIT. ESPAÑOLA

Don Juan Manuel. “EL CONDE LUCANOR”

«El conde Lucanor». Temas, estructura, estilo y originalidad. Don Juan Manuel escribió, en el siglo XIV, uno de los libros más importantes para la literatura española, “El conde Lucanor” o «Libro de Patronio», una colección de bellísimos cuentos que sirvió de inspiración a otros muchos escritores posteriores.

«El conde Lucanor». Temas, estructura, estilo y originalidad

No dudé en incluir esta obra en «10 obras imprescindibles de la literatura española«. Estamos en la Edad Media, un castellano aun a medio formar y la aparición de las primeras obras literarias. En este ambiente hay que situar la obra de don Juan Manuel y, al leerla, nunca olvidar su contexto social y cultural. Yo os la recomiendo precisamente por su encanto medieval, por el sabor que tiene lo de antes y que ahora resulta, como dice Juan Vicedo, «chocante». Inicio este trabajo con las palabras de este estudioso:

Preámbulo

Que alguien en los umbrales del siglo XXI se preocupe por la obra y el pensamiento de un escritor castellano del siglo XIV resulta, cuando menos, una tarea un poco chocante.

Si nos acercamos a la época y a la obra de don Juan Manuel (1282-1348) no lo hacemos por motivos de pura historiografía, ni porque creamos en la validez de sus recetas morales -tan poco éticas a veces-, sino por el encanto que lo primitivo puede tener para el lector de hoy. Acostumbrados como estamos a la informática, a la medicina nuclear, a la exploración espacial, a las terribles y tristes guerras de este siglo, al desarrollo de nuevas tecnologías, al trasplante de órganos (recordemos el divertido «ejemplo» del hombre que se hacía limpiar su hígado y que don Manuel cuenta en su libro), este volumen de El Conde Lucanor nos acercará a un mundo antiguo y sugestivo, caballeresco a veces, rural otras, que formará un primoroso fresco de tiempos que no conocimos.

Antes de empezar

Quizá quieras leer algún cuento del Conde Lucanor antes de empezar.

La literatura medieval. Orígenes de la narrativa y la didáctica

Los primeros escritos en prosa en castellano son durante el reinado de Fernando III (1217-1252); este monarca abandonó el latín y estableció el español como lengua oficial. Durante el siglo aparecen algunas colecciones de cuentos cuya finalidad era trasmitir enseñanzas cristianas.

Por ejemplo el Calila e Dimna, colección de origen hindú, que Alfonso X el Sabio mandó redactar hacia 1251 acomodando la lengua castellana al tema de los cuentos y apólogos doctrinales. La obra tiene un fin moral, con moralejas prácticas basadas en la astucia y en el dominio de las emociones. El libro utiliza el recurso del diálogo entre un rey y un filósofo y engarza apólogos, cuyos personajes son seres humanos o animales, con la finalidad de resolver dudas que el rey plantea a su sabio consejero.

Diálogo rey-filósofo

El recurso «diálogo joven-viejo, maestro-discípulo, rey-filósofo» será muy usado en toda la Edad Media y servirá de base también a don Juan Manuel y su «Conde Lucanor». Esta forma es muy útil para trasmitir la enseñanza moral.

  • Una muestra del recurso es también este breve cuento de origen hindú. SÉ COMO UN MUERTO

Alfonso X, El Sabio

Alfonso X (1221-1284) impulsa el uso del castellano; se rodeó de estudiosos dedicados a las disciplinas típicas de la época y pretendió conservar por escrito todo lo que tenía importancia política, social, económica o científica.

Podemos leer en la Biblioteca Virtual Cervantes sobre Alfonso X:

Desde un punto de vista literario, historiográfico, científico o de pensamiento, la producción alfonsí representa una auténtica edad de oro de la cultura española y también uno de sus fundamentos. El Rey habilitó el castellano como lengua para la expresión de todas estas materias, desarrollándola de forma incomparable.

DON JUAN MANUEL. «EL CONDE LUCANOR»

Sobre el autor, el infante don Juan Manuel

El infante don Juan Manuel nació en el castillo de Escalona, en la provincia de Toledo, en 1282 y murió en Córdoba en 1348. Fue Príncipe de Villena, sobrino de Alfonso X y nieto de Fernando III de Castilla. Se convirtió en uno de los hombres más ricos y poderosos de su época; además de mantener un ejército de mil caballeros, llegó a acuñar su propia moneda durante un tiempo.

Se casó tres veces: con la infanta Isabel de Mallorca, con Constancia de Aragón y con Blanca, heredera de la casa de Lara. Con estas bodas incrementó considerablemente su fortuna y su prestigio nobiliario.

Continuó la labor iniciada por su tío convirtiéndose así en el máximo representante de la prosa del siglo XIV. Fue instruido en artes marciales, latín e historia; fue uno de los hombres más cultos de su época. Estuvo muy orgulloso de su linaje y participó activamente en la vida política y militar de la época (también en las frecuentes luchas nobiliarias).

Don Juan Manuel manifiesta una fuerte contradicción entre lo que expresa su obra literaria y las intrigas que vivió intensamente (y no siempre movido por nobles intereses). Contrasta el orgullo que sentía de su linaje y su poderío social y económico con la humildad que, como escritor, manifiesta en ocasiones.

Durante siglos, se había visto separado el caballero (hombre de armas) y el clérigo (hombre de letras). Don Juan Manuel –como después Garcilaso- conjuga ambos hombres en una misma persona y es un signo más de la transformación que se estaba efectuando en el s. XIV, al pasar de una aristocracia medieval aislada e inculta a una cortesana y culta que anticipa de esta forma la llegada del Renacimiento.

Su obra

El infante don juan Manuel escribió varias obras didácticas; su obra pertenece a la tradición literaria didáctico-moralizante medieval: PRODESSE DELECTARE (enseñar deleitando). El autor pretende instruir a un público amplio; para ello, en algunos casos, se sirve de la narración de hechos ficticios que resultan más atractivos a ese gran público.

Las obras más importantes son:

Libro del Caballero y del Escudero (1326). Un caballero alecciona a un joven escudero sobre aspectos de la vida. Este libro es una especie de enciclopedia de los conocimientos de su época sobre teología, filosofía y ciencias naturales, a la vez que una pintura interesante de las costumbres de aquella sociedad.

Libro de los Estados (1327). Gira en torno a la conversión al cristianismo de un rey y un príncipe paganos. El autor aprovecha este libro para dar sus opiniones sobre problemas fundamentales de la Edad Media: la guerra, el papado, las relaciones entre el poder temporal y el espiritual, la función de cada una de las clases sociales.

El Conde Lucanor o Libro de Patronio. Su obra más destacada.

Temas

Su obra presenta una gran variedad temática; salvación del alma, vanidad, hipocresía, justicia, honra, riqueza y amistad son algunos. Todos son tratados con fines didácticos.

El Conde Lucanor o Libro de Patronio

Su título completo es “Libro de los enxiemplos del Conde Lucanor et de Patronio”.

Fue escrito entre 1325 y 1335.

Consta de tres partes:

-Colección de “51 enxiemplos” con intención didáctica-moral

-Colección de 100 proverbios

-Tratado sobre la salvación del alma

En el prólogo del editor se nos dice:

Este libro fue escrito por don Juan, hijo del muy noble infante don Manuel, con el deseo de que los hombres hagan en este mundo tales obras que les resulten provechosas para su honra, su hacienda y estado, así como para que encuentren el camino de la salvación. Con este fin escribió los cuentos más provechosos que él sabía, para que los hombres puedan guiarse por medio de ellos, pues sería extraño que a alguien le sucediera alguna cosa que no se parezca a alguna de las contadas aquí.

Y el autor, también en el prólogo

Dios, que es perfecto y fuente de toda perfección, quiera, por su bondad y misericordia, que todos los que lean este libro saquen el provecho debido de su lectura, para mayor gloria de Dios, salvación de su alma y provecho para su cuerpo, como Él sabe muy bien que yo, don Juan, pretendo.

Los 51 ejemplos o cuentos

La parte más importante y conocida del Conde Lucanor es la colección de ejemplos; son 51 cuentos donde el autor utiliza el tópico “senex-puer” (viejo-joven), siguiendo la moda medieval.

Todos mantienen la misma estructura:

-El conde Lucanor, un joven señor feudal, plantea un problema y pide consejo a su ayo Patronio

-Patronio le responde con un cuento que alude al problema planteado y que acaba con una moraleja explícita

Formalmente, tienen cuatro partes:

-El marco: diálogo inicial entre el conde Lucanor y Patronio en el que se plantea el problema.

-Narración del cuento/ejemplo siempre por Patronio.

-Aplicación del cuento al caso real que se ha planteado y aceptación del mismo por el conde.

-Final. Intervención del autor, don Juan Manuel, quien aprueba la historia y decide incluirla en su libro, junto con unos versos finales (un pareado) a modo de moraleja. Este final es similar siempre:

«Et entendiendo don Johan que estos exiemplos eran muy buenos, fízolos escribir en este libro, et fizo estos viesos en que se pone la sentençia de los exiemplos. Et los viessos dizen assí»

Estilo y originalidad

Los escritos de don Juan Manuel expresan un fuerte individualismo y una clara conciencia de autor. Es el primer escritor en preocuparse de que su obra se transmitiera sin errores; también el primero en tener una clara conciencia artística del lenguaje, una preocupación estilística, con un amplio vocabulario y una exacta adjetivación. Usa en exceso las oraciones copulativas, lo que produce un ritmo lento.

Otro aspecto que destaca en este autor es su interés por eliminar las huellas más perceptibles del latín que había estudiado y así destacar la autonomía lingüística del castellano.

Nos dice en el prólogo del Conde Lucanor:

«Si los lectores de mis obras encuentran en ellas algunos yerros y defectos, que no me los imputen a mí, hasta ver los originales depositados en el convento de Peñafiel, pues los copistas por el parecido que entre sí guardan las letras unas con otras, suelen equivocarse y cambian el sentido de la frase o la construcción que yo quise hacer allí.»

Su fuerte personalidad se refleja en el uso de las fuentes que emplea; no las cita directamente, sino que es él mismo quien respalda todo cuanto dice. Reelabora la información que recoge; ahí radica su originalidad, porque enriquece las situaciones, incorpora nuevos elementos para darle más veracidad; además, da “vida” a sus personajes, al dotarlos de sicología.

Los cuentos tratan problemas variados: distinguir a los falsos amigos, cómo elegir a buenos consejeros, cómo elegir a una buena mujer , cómo aumentar tu patrimonio… aunque en todos ellos subyace una preocupación común, cómo mantener y acrecentar la honra, la hacienda y el estado, es decir, cómo tener más prestigio, más riqueza y más posición social.

La obra muestra la realidad española; es de una extraordinaria riqueza, tanto por los temas como por los personajes, así como por la variedad de ambientes y tonos del discurso.

Fuentes

La mayor parte de los cuentos procede de fábulas y cuentos orientales; otros, de fuentes clásicas o de la tradición popular española. Don Juan no es original, pero recrea los cuentos y los convierte, con su sello personal, en pequeñas obras de arte.

Versiones posteriores

Algunos de estos cuentos son muy famosos y han servido de “fuente” para otras versiones posteriores. Solo algunos ejemplos:

-Uno de los más conocidos es “Lo que sucedió a una mujer que se llamaba doña Truhana”, conocido popularmente como “el cuento de la lechera” y del que puedes leer tres versiones aquí.

-Calderón de la Barca usó también un famoso cuento, el número X, titulado “Lo que sucedió a un hombre que por pobreza y falta de otro alimento comía altramuces”, para componer una célebre espinela que aparece en “La vida es sueño” (puedes ver y comparar ambas aquí).

-Posiblemente el ejemplo XXXV, “Lo que sucedió a un mancebo que casó con una muchacha muy rebelde«, influyera en “La fierecilla domada”, de Shakespeare.

-El cuento XXXII “Lo que sucedió a un rey con los burladores que hicieron el paño” fue utilizado por Miguel de Cervantes en el «Retablo de las maravillas».

Conclusión

El Conde Lucanor o Libro de Patronio ha convertido a su autor, en uno de los grandes cuentistas del siglo XIV, al lado de Chaucer y Boccaccio.

Lecturas recomendadas

¿Te apetece curiosear?

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