Comentamos el cuento V, titulado “Lo que sucedió a una zorra con un cuervo que tenía un pedazo de queso en el pico”, uno de 51 relatos de “El conde Lucanor”, obra de don Juan Manuel escrita en el siglo XIV. Es una joya de nuestra literatura. Este relato y los otros de «El conde Lucanor» son obras clásicas que mantienen su actualidad hoy día; su moraleja puede ser aplicada a varios aspectos de nuestra vida.
Para contextualizar
- EL CONDE LUCANOR. Don Juan Manuel
- LITERATURA DE LA EDAD MEDIA
- PRINCIPALES ESCRITORES Y OBRAS DE LA EDAD MEDIA
- MESTER DE JUGLARÍA y MESTER DE CLERECÍA
- CARACTERÍSTICAS DE LA LITERATURA MEDIEVAL
Dos lecturas
- Te recomiendo que hagas una primera lectura, simplemente para disfrutar del poema y tener una primera impresión.
- Después una segunda, con un lápiz en la mano para anotar y marcar todo lo que te llama la atención y piensas que debe ser comentado después.
Recuerda numerar las líneas
Es muy útil numerar las líneas (generalmente se hace de cinco en cinco) para hacer un comentario, ya que así es más fácil referirse a una y otra línea.
Finalmente, ponte a redactar tu comentario.
EL CONDE LUCANOR. “Lo que sucedió a una zorra con un cuervo”. Comentario
ENXIEMPLO V
“Lo que sucedió a una zorra con un cuervo que tenía un pedazo de queso en el pico”
(1) Hablando otro día el Conde Lucanor con Patronio, su consejero, le dijo:
-Patronio, un hombre que se llama mi amigo comenzó a alabarme y me dio a entender que yo tenía mucho poder y muy buenas cualidades. Después de tantos halagos me propuso un negocio, que a primera vista me pareció muy provechoso.
(5) Entonces el conde contó a Patronio el trato que su amigo le proponía y, aunque parecía efectivamente de mucho interés, Patronio descubrió que pretendían engañar al conde con hermosas palabras. Por eso le dijo:
-Señor Conde Lucanor, debéis saber que ese hombre os quiere engañar y así os dice que vuestro poder y vuestro estado son mayores de lo que en realidad son. Por eso, para que evitéis ese engaño que os prepara, me gustaría que supierais lo que sucedió a un cuervo con una zorra.
(10) Y el conde le preguntó lo ocurrido.
-Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, el cuervo encontró una vez un gran pedazo de queso y se subió a un árbol para comérselo con tranquilidad, sin que nadie le molestara. Estando así el cuervo, acertó a pasar la zorra debajo del árbol y, cuando vio el queso, empezó a urdir la forma de quitárselo. Con ese fin le dijo:
»-Don Cuervo, desde hace mucho tiempo he oído hablar de vos, de vuestra nobleza y de vuestra gallardía, (15) pero aunque os he buscado por todas partes, ni Dios ni mi suerte me han permitido encontraros antes. Ahora que os veo, pienso que sois muy superior a lo que me decían. Y para que veáis que no trato de lisonjearos, no sólo os diré vuestras buenas prendas, sino también los defectos que os atribuyen. Todos dicen que, como el color de vuestras plumas, ojos, patas y garras es negro, y como el negro no es tan bonito como otros colores, el ser vos tan negro os hace muy feo, sin darse cuenta de su error pues, aunque vuestras (20) plumas son negras, tienen un tono azulado, como las del pavo real, que es la más bella de las aves. Y pues vuestros ojos son para ver, como el negro hace ver mejor, los ojos negros son los mejores y por ello todos alaban los ojos de la gacela, que los tiene más oscuros que ningún animal. Además, vuestro pico y vuestras uñas son más fuertes que los de ninguna otra ave de vuestro tamaño. También quiero deciros que voláis con tal ligereza que podéis ir contra el viento, aunque sea muy fuerte, cosa que otras muchas aves no (25) pueden hacer tan fácilmente como vos. Y así creo que, como Dios todo lo hace bien, no habrá consentido que vos, tan perfecto en todo, no pudieseis cantar mejor que el resto de las aves, y porque Dios me ha otorgado la dicha de veros y he podido comprobar que sois más bello de lo que dicen, me sentiría muy dichosa de oír vuestro canto.
»Señor Conde Lucanor, pensad que, aunque la intención de la zorra era engañar al cuervo, siempre le dijo (30) verdades a medias y, así, estad seguro de que una verdad engañosa producirá los peores males y perjuicios.
»Cuando el cuervo se vio tan alabado por la zorra, como era verdad cuanto decía, creyó que no lo engañaba y, pensando que era su amiga, no sospechó que lo hacía por quitarle el queso. Convencido el cuervo por sus palabras y halagos, abrió el pico para cantar, por complacer a la zorra. Cuando abrió la boca, cayó el queso a (35) tierra, lo cogió la zorra y escapó con él. Así fue engañado el cuervo por las alabanzas de su falsa amiga, que le hizo creerse más hermoso y más perfecto de lo que realmente era.
»Y vos, señor Conde Lucanor, pues veis que, aunque Dios os otorgó muchos bienes, aquel hombre os quiere convencer de que vuestro poder y estado aventajan en mucho la realidad, creed que lo hace por engañaros. Y, por tanto, debéis estar prevenido y actuar como hombre de buen juicio.
(40) Al conde le agradó mucho lo que Patronio le dijo e hízolo así. Por su buen consejo evitó que lo engañaran.
Y como don Juan creyó que este cuento era bueno, lo mandó poner en este libro e hizo estos versos, que resumen la moraleja. Estos son los versos:
Quien te encuentra bellezas que no tienes,
siempre busca quitarte algunos bienes.
COMENTARIO
CONTEXTO. Época y autor
Este cuento es uno de los 51 relatos que componen el “Libro de los enxiemplos del Conde Lucanor et de Patronio” (conocido como “El conde Lucanor”), obra de don Juan Manuel, principal representante de la prosa didáctica en español del siglo XIV.
Fue escrito entre 1325 y 1335.
Consta de tres partes:
- Colección de 51 enxiemplos con intención didáctica-moral.
- Colección de 100 proverbios
- Tratado sobre la salvación del alma
La parte más importante y conocida de El Conde Lucanor es la colección de ejemplos; son 51 cuentos donde el autor utiliza el tópico “senex-puer” (viejo-joven), siguiendo la moda medieval.
Todos mantienen la misma estructura:
- Planteamiento de un problema. El conde Lucanor, un joven señor feudal, plantea un problema y pide consejo a su ayo Patronio
- Consejo y moraleja final. Patronio le responde con un cuento que alude al problema planteado y acaba con una moraleja explícita.
La literatura didáctica
El primer poeta en castellano fue Gonzalo de Berceo. Su obra pertenece al Mester de clerecía y a la literatura didáctica-moral típica de la Edad Media. El clero escribe obras literarias con el propósito de divulgar entre el pueblo llano determinados aspectos de la religión.
También la nobleza busca una finalidad didáctica en la literatura, pero con un propósito menos transcendente; pretenden transmitir valores éticos acordes a la moral de la época. Pero además esta literatura encierra un mensaje político, que busca reforzar el sistema de clases y el poder de la nobleza. Los clérigos eligieron la poesía y los nobles de decantaron por la prosa.
Los dos grandes representantes de la prosa didáctica medieval son Alfonso X el Sabio (siglo XIII) y su sobrino, el infante don Juan Manuel (siglo XIV).
- Otro cuento comentado LO QUE OCURRIÓ A UN HOMBRE QUE COMÍA ALTRAMUCES
TEMA
Patronio le cuenta al conde Lucanor la historia de un cuervo que encuentra un trozo de queso y lo coge con su pico. Una zorra lo ve y quiere quedarse con el queso; para conseguir que el cuervo lo suelte, la zorra comienza a halagar al cuervo y quiere convencerlo de que cante para escuchar su bella voz. El ave comienza a cantar y suelta el queso del que se apropia la astuta zorra.
La moraleja final: «No te dejas engañas por falsos halagos».
- Otras versiones de este cuento: LA ZORRA Y EL CUERVO. Tres versiones
ESTRUCTURA EXTERNA. Partes
La organización del cuento sigue la estructura de todos los relatos de «El conde Lucanor«. Tiene cuatro partes:
- Presentación. Diálogo inicial entre el conde Lucanor y Patronio en el que se plantea el problema. Línea 1-10.
- Narración del ejemplo por Patronio. Línea 11-36
- Aplicación del cuento al caso real que se ha planteado y aceptación del mismo por el conde. Línea 37-39.
- Final. Intervención del autor, don Juan Manuel, quien aprueba la historia y decide incluirla en su libro, junto con dos versos finales (un pareado) a modo de moraleja. Línea 40-45.
ESTILO
- Presencia de un narrador nos guía a lo largo de todo el relato. Es un narrador omnisciente, que cuenta una historia ya pasada, que conoce perfectamente.
- Presencia del autor al final: » Y como don Juan creyó que este cuento era bueno...», como persona que ha elegido los cuentos.
- Es texto es una narración en la que el tema va en función del propósito didáctico, que es lo verdaderamente importante en «El conde Lucanor«.
- Este relato tiene una estructura narrativa doble. Hay una narración principal (protagonizada por el conde Lucanor y Patronio) y una secundaria, el cuento (protagonizado por los animales). Realmente el mensaje que don Juan Manuel quiere transmitir está en la narración secundaria, en el relato que cuenta Patronio al conde; por ello, la narración secundaria se convierte en principal y deja a la principal como un marco que la engloba.
- La narración secundaria en una fábula, donde la zorra representa una característica típica: la astucia.
- La acción es lineal: se suceden los hechos uno a continuación del otro, sin saltos temporales.
- El diálogo aparece en estilo directo (mediante guiones) y en estilo indirecto, a través del narrador.
- La sintaxis es sencilla, con predominio de oraciones simples y coordinadas, como se espera de la prosa didáctica: claridad y simplicidad para que el lector lo comprenda sin esfuerzo.
- Como suele ocurrir en los cuentos, hay un predominio de verbos (indican la acción) y escasez de sustantivos y adjetivos (que son más usuales en las descripciones). Se mezcla el tiempo presente con el pasado.
- La narración acaba con un pareado que resume el sentido del cuento y sirve de moraleja. Son dos versos alejandrinos (7+7) con rima consonante: 14A-14A.
Quien te encuentra bellezas que no tienes,
siempre busca quitarte algunos bienes.
Los protagonistas
La narración principal está protagonizada por el conde Lucanor y su consejero Patronio. Ambos son personajes planos, sin apenas complejidad ni evolución psicológica, que representan sendas clases sociales, el señor y el criado; cada uno se mantiene en su plano social; no hay familiaridad entre ellos. El autor no los describe, pero se puede deducir que el conde es un joven sin experiencia y que Patronio es un hombre de cierta edad, cuya sabiduría y sentido común hacen que Lucanor le pida consejo.
En la narración secundaria los personajes son los dos animales. El cuervo es el animal engañado y la astuta zorra es quien consigue quedarse con el queso.
CONCLUSIÓN
Este cuento es una de las joyas de nuestra literatura. Después se han escrito muchas versiones, pero esta sigue siendo perfecta. Todos los cuentos de «El conde Lucanor» siguen siendo tan actuales como cuando fueron escritos.
Don Juan Manuel es un recopilador; recoge estos cuentos de la tradición oriental y los adapta a la realidad de la nobleza castellana del siglo XIV, con un claro objetivo didáctico. Logra perfectamente lo que busca: un contenido claro, una sintaxis sencilla y pocas figuras literarias para conseguir el mensaje eficaz.



