Comentamos el cuento VII, titulado “DE LO QUE ACONTECIÓ A UNA MUJER QUE LE DECÍAN DOÑA TRUHANA”, uno de 51 relatos de “El conde Lucanor”, obra de don Juan Manuel escrita en el siglo XIV. Más conocido simplemente como «Doña Truana», es una joya de nuestra literatura. Este relato y los otros de El conde Lucanor son obras clásicas de obligada lectura porque mantienen su actualidad hoy día.
Para contextualizar
- EL CONDE LUCANOR. Don Juan Manuel
- LITERATURA DE LA EDAD MEDIA
- PRINCIPALES ESCRITORES Y OBRAS DE LA EDAD MEDIA
- MESTER DE JUGLARÍA y MESTER DE CLERECÍA
- CARACTERÍSTICAS DE LA LITERATURA MEDIEVAL
Dos lecturas
- Te recomiendo que hagas una primera lectura, simplemente para disfrutar del poema y tener una primera impresión.
- Después una segunda, con un lápiz en la mano para anotar y marcar todo lo que te llama la atención y piensas que debe ser comentado después.
Recuerda numerar las líneas
Es muy útil numerar las líneas (generalmente se hace de cinco en cinco) para hacer un comentario, ya que así es más fácil referirse a una y otra línea.
Finalmente, ponte a redactar tu comentario.
EL CONDE LUCANOR. Enxiemplo VII
De lo que aconteció a una mujer que le decían doña Truhana
(1) Otra vez hablaba el conde Lucanor con Patronio en esta guisa:
-Patronio, un hombre me dijo una razón y mostrome la manera cómo podía ser. Y bien os digo que tantas maneras de aprovechamiento hay en ella que, si Dios quiere que se haga así como él me dijo, que sería mucho de pro pues tantas cosas son que nacen las unas de las otras que al cabo es muy gran hecho además.
(5) Y contó a Patronio la manera cómo podría ser. Desde que Patronio entendió aquellas razones, respondió al conde en esta manera:
-Señor conde Lucanor, siempre oí decir que era buen seso atenerse el hombre a las cosas ciertas y no a las vanas esperanzas pues muchas veces a los que se atienen a las esperanzas, les acontece lo que le pasó a doña Truhana.
Y el conde le preguntó como fuera aquello.
(10) -Señor conde -dijo Patronio-, hubo una mujer que tenía nombre doña Truhana y era bastante más pobre que rica; y un día iba al mercado y llevaba una olla de miel en la cabeza. Y yendo por el camino, comenzó a pensar que vendería aquella olla de miel y que compraría una partida de huevos y de aquellos huevos nacerían gallinas y después, de aquellos dineros que valdrían, compraría ovejas, y así fue comprando de las ganancias que haría, que hallóse por más rica que ninguna de sus vecinas.
Y con aquella riqueza que ella pensaba que tenía, estimó cómo casaría sus hijos y sus hijas, y cómo iría acompañada por la calle (15) con yernos y nueras y cómo decían por ella cómo fuera de buena ventura en llegar a tan gran riqueza siendo tan pobre como solía ser.
Y pensando esto comenzó a reír con gran placer que tenía de su buena fortuna, y riendo dio con la mano en su frente, y entonces cayóle la olla de miel en tierra y quebróse. Cuando vio la olla quebrada, comenzó a hacer muy gran duelo, temiendo que había perdido todo lo que cuidaba que tendría si la olla no se le quebrara.
(20) Y porque puso todo su pensamiento por vana esperanza, no se le hizo al cabo nada de lo que ella esperaba.
Y vos, señor conde, si queréis que los que os dijeren y lo que vos pensareis sea todo cosa cierta, creed y procurad siempre todas cosas tales que sean convenientes y no esperanzas vanas. Y si las quisiereis probar, guardaos que no aventuréis ni pongáis de los vuestro, cosa de que os sintáis por esperanza de la pro de lo que no sois cierto.
Al conde le agradó lo que Patronio le dijo e hízolo así y hallóse bien por ello.
(25) Y porque a don Juan contentó este ejemplo, hízolo poner en este libro e hizo estos versos:
A las cosas ciertas encomendaos
y las vanas esperanzas, dejad de lado.
COMENTARIO
CONTEXTO. Época y autor
El cuento es uno de los 51 relatos que componen el “Libro de los enxiemplos del Conde Lucanor et de Patronio” (conocido como “El conde Lucanor”), obra de don Juan Manuel, principal representante de la prosa didáctica en español del siglo XIV.
Fue escrito entre 1325 y 1335.
Consta de tres partes:
- Colección de 51 enxiemplos con intención didáctica-moral.
- Colección de 100 proverbios
- Tratado sobre la salvación del alma
La parte más importante y conocida de El Conde Lucanor es la colección de ejemplos; son 51 cuentos donde el autor utiliza el tópico “senex-puer” (viejo-joven), siguiendo la moda medieval.
Todos mantienen la misma estructura:
- Planteamiento de un problema. El conde Lucanor, un joven señor feudal, plantea un problema y pide consejo a su ayo Patronio
- Consejo y moraleja final. Patronio le responde con un cuento que alude al problema planteado y acaba con una moraleja explícita.
La literatura didáctica
El primer poeta en castellano fue Gonzalo de Berceo. Su obra pertenece al Mester de clerecía y a la literatura didáctica-moral típica de la Edad Media. El clero escribe obras literarias con el propósito de divulgar entre el pueblo llano determinados aspectos de la religión.
También la nobleza busca una finalidad didáctica en la literatura, pero con un propósito menos transcendente; pretenden transmitir valores éticos acordes a la moral de la época. Pero además esta literatura encierra un mensaje político, que busca reforzar el sistema de clases y el poder de la nobleza. Los clérigos eligieron la poesía y los nobles de decantaron por la prosa.
Los dos grandes representantes de la prosa didáctica medieval son Alfonso X el Sabio (siglo XIII) y su sobrino, el infante don Juan Manuel (siglo XIV), autor del cuento que comentamos ahora.
TEMA
Debemos centrarnos en lo seguro, ser realistas y no confiar en lo que el destino nos depare.
Patronio le cuenta al conde Lucanor la historia de doña Truana, una mujer pobre que va a vender su miel al mercado. En el camino va pensando en todo lo rica que va a ser tras la venta de la miel, pero comienza a reír y el cántaro de miel se le cae y se rompe, con lo que todos sus sueños se quedan en nada (“Vanas esperanzas”).
ESTRUCTURA EXTERNA. Partes
La organización del cuento sigue la estructura de todos los relatos de El conde Lucanor. Tiene cuatro partes:
- Presentación. Diálogo inicial entre el conde Lucanor y Patronio en el que se plantea el problema. Línea 1-9. «Otra vez hablaba el conde Lucanor…»
- Desarrollo. Narración del ejemplo por Patronio. Línea 10-20.
- Aplicación del cuento al caso real que se ha planteado y aceptación del mismo por el conde. Línea 21-23.
- Final. Intervención del autor, don Juan Manuel, quien aprueba la historia y decide incluirla en su libro, junto con unos versos finales (un pareado) a modo de moraleja. Línea 24-28.
ESTILO
- Presencia de un narrador nos guía a lo largo de todo el relato. Es un narrador omnisciente, que cuenta una historia ya pasada, que conoce perfectamente.
- Presencia del autor al final: «Y porque a don Juan contentó este ejemplo, hízolo poner en este libro…», como persona que ha elegido los cuentos.
- Es texto es una narración en la que el tema va en función del propósito didáctico, que es lo verdaderamente importante en El conde Lucanor.
- Este relato tiene una estructura narrativa doble. Hay una narración principal (protagonizada por el conde Lucanor y Patronio) y una secundaria, el cuento (protagonizado por los dos hombres pobres). Realmente el mensaje que don Juan Manuel quiere transmitir está en la narración secundaria, en el relato que cuenta Patronio al conde; por ello, la narración secundaria se convierte en principal y deja a la principal como un marco que la engloba.
- La acción es lineal: se suceden los hechos uno a continuación del otro, sin saltos temporales.
- El diálogo aparece en estilo directo (mediante guiones) y en estilo indirecto, a través del narrador.
- La sintaxis es sencilla, con predominio de oraciones simples y coordinadas, como se espera de la prosa didáctica: claridad y simplicidad para que el lector lo comprenda sin esfuerzo.
- Como suele ocurrir en los cuentos, hay un predominio de verbos (indican la acción) y escasez de sustantivos y adjetivos (que son más usuales en las descripciones). Se mezcla el tiempo presente con el pasado.
- Hay que destacar la referencia a Dios en el relato, muestra de la importancia de Dios en todos los aspectos de la vida en la Edad Media: “si Dios quiere…”.
- La narración acaba con un pareado que resume el sentido del cuento y sirve de moraleja. Dos versos alejandrinos (7+7) con rima consonante: A las cosas ciertas encomendaos / y las vanas esperanzas, dejad de lado.
Los protagonistas
La narración principal está protagonizada por el conde Lucanor y su consejero Patronio. Ambos son personajes planos, sin apenas complejidad ni evolución psicológica, que representan sendas clases sociales, el señor y el criado; cada uno se mantiene en su plano social; no hay familiaridad entre ellos. El autor no los describe, pero se puede deducir que el conde es un joven sin experiencia y que Patronio es un hombre de cierta edad, cuya sabiduría y sentido común hacen que Lucanor le pida consejo.
En la narración secundaria la protagonista es doña Truana.
CONCLUSIÓN
Como todos los cuentos de de este libro, leerlo es un auténtico placer. Del pasado al presente; sentimienos universales (la esperanza, la decepción, el realismo) envueltos en un conciso relato que se cierrsa con una moraleja que encierra toda una filosofía universal, con un claro objetivo didáctico.
Usa un contenido claro, una sintaxis sencilla y pocas figuras literarias para conseguir un mensaje eficaz. Este relato ya era conocido y ha sido versionado por muchos escritores (mira LA LECHERA. Tres versiones), aunque en la mayoría la protagonista lleva un cántaro de leche al mercado y no como nuestra protagonista que lleva miel.
¿Por qué hay tantas versiones de estos cuentos?
¿Por qué hay historias que no pasan de moda, que se eternizan y siempre se mantienen actuales y frescas? Tratan un tema universal que las convierte en clásicas; en cualquier cultura, época y sociedad expresan una idea intemporal.
Analicemos algunas
- LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO. Sobre la codicia.
- LA ZORRA Y EL CUERVO. Falsedad
- DON JUAN MANUEL Y CALDERÓN DE LA BARCA. Sobre la pobreza



