GARCILASO DE LA VEGA es uno de los poetas españoles más representativos del SIGLO DE ORO, del Renacimiento. Fue prototipo de cortesano, de caballero renacentista: bueno con las armas y bueno con las letras. Este poeta siempre nos ha seducido tanto por la calidad de sus poemas como por la intensidad con la que vivió su breve vida; por ello estudiamos ahora la vida y obra de Garcilaso de la Vega.
LA POESÍA DEL SIGLO DE ORO
En el Siglo de Oro español (Siglo XVI) tiene lugar una verdadera revolución lírica.
- Por un lado la influencia de la poesía italiana que aporta novedades importantes. Juan Boscán y Garcilaso de la Vega renuevan la métrica y los temas. El soneto, los tercetos encadenados, la lira, la octava real y la estancia son estrofas que irrumpen con fuerza. El tema principal es el amor, presentado de diversas maneras.
- Por otro lado, perviven elementos de la poesía tradicional medieval: los romances y la poesía de los cancioneros.
Pero lo más curioso es que la vieja poesía siguió conviviendo con la nueva, aunque también es verdad que las más altas cimas de la poesía del Renacimiento —Garcilaso, Fray Luis de León, Aldana, Herrera y San Juan de la Cruz— se deberán a las novedades italianista. La poesía española antes de Garcilaso
Amplía
- SIGLO DE ORO I. El Renacimiento
- ÉGLOGA I. Comentario de texto
- ESCRITO ESTÁ EN MI ALMA VUESTRO GESTO. Comentario de texto
- LA POESÍA DEL SIGLO DE ORO
- TÓPICOS LITERARIOS
GARCILASO DE LA VEGA. Vida y obra
BIOGRAFÍA
En Garcilaso de la Vega vida y obra van de la mano. Es inevitable referirse a Garcilaso como el prototipo de cortesano, de caballero renacentista: buen conversador, galante, humanista (estudia griego, latín, italiano y francés), músico (toca la cítara, el arpa y el laúd), excelente poeta y buen militar.
Garcilaso de la Vega nace en Toledo, entre 1500 y 1503 (no es posible asugurar con certeza la fecha de su nacimiento), en una familia noble y participa ya desde muy joven en las intrigas políticas de Castilla.
Crece y sirve en la corte de Carlos I donde conoce al que después será gran amigo y colaborador, Juan Boscán.
En 1526 se casa con Elena de Zúñiga, quien fallece en 1534.
En 1529 hace su primer viaje con la corte a Italia. Acompaña a Carlos I con el propósito de ser coronado como Emperador por el Papa, el 24 de febrero de 1530. Aquellos meses son vitales para la formación literaria del poeta.
En febrero de 1532, el poeta recibió una de las noticias más tristes de su vida. Carlos I lo castiga al destierro (primero a una isla de Danubio y después a Nápoles) por haber asistido a una boda no del gusto del monarca. Reside en Nápoles desde entonces y este periodo señala la madurez literaria de Garcilaso.
En 1536, en el asalto a la fortaleza de Muy (en Provenza, Francia) es el primero en trepar por la escala y es alcanzado por una piedra arrojada por los defensores; cae al foso gravemente herido. Es trasladado a Niza donde muere poco después con tan solo 35 años. Sus restos se quedan ahí hasta que son trasladados en 1538 a Toledo, y depositados en San Pedro Mártir, en el mismo lugar donde yacen los de su hijo del mismo nombre.
Una dama cortesana, Isabel Freyre, es su musa poética (aunque se habla de algunas mujeres más). Probablemente Garcilaso la conoce en la corte en 1526 (meses después de su boda); Isabel muere de parto, en 1533 y esto afecta profundamente al poeta. En sus poemas aparece bajo el nombre de Elisa.
Garcilaso no llegó a publicar su obra en vida; fue la viuda de Boscán quien la publicó en Barcelona, bajo el título de «Las obras de Boscán con algunas de Garcilaso de la Vega» (1543), libro que marca el nacimiento del Renacimiento literario en España.
Su breve obra sirvió de modelo para autores posteriores que lo consideraron un maestro de poetas.
- Biografía de JUAN BOSCÁN
OBRA DE GARCILASO
Temas de su poesía
Tres temas son básicos en la obra de Garcilaso: el amor, la naturaleza y la mitología.
- Concepto petrarquista del amor. Es un amor imposible inspirado por la amada. El enamorado consagra su vida a una mujer que no le corresponde. La amada sigue el ideal estético también petrarquista: ojos claros, blanca piel, hermoso cuello, rostro de azucena, oro en el cabello.
- La naturaleza aparece idealizada, armónica y refinada. Representa la evasión de la vida cortesana; es un remanso de paz y descanso. Responde al tópico del “locus amoenus”.
- La mitología. Garcilaso recurre a los mitos para representa el amor, la desesperación y la muerte (Dafne, Apolo, Venus…).
Estilo
Garcilaso tiene un estilo sencillo y moderado, sin artificios. Siempre expresa sus sentimientos con naturalidad y elegancia. Lo más destacable de Garcilaso es su capacidad para expresar sus sentimientos y pasiones sin romper el equilibrio del poema, siempre siguiendo los ideales renacentistas de elegancia y sobriedad.
Veamos algunas características:
- Utiliza un léxico sencillo.
- Las figuras literarias que usa (epítetos, comparaciones, hipérbaton, repeticiones…) no dificultan nunca la comprensión del poema.
- Recupera los tópicos “carpe diem” y “locus amoenus”.
- Lectura recomendada: CARPE DIEM. Dos ejemplos comentados
Garcilaso pasó por tres etapas estilísticas:
- En sus primeras obras se ve una fuerte influencia de la lírica hispana.
- Después, hay una asimilación de las nuevas tendencias italianas, especialmente de Petrarca.
- La etapa final es la de plenitud a la que llega tras la muerte de su amada y en la que escribe algunos de sus más bellos poemas.
Obra
No tiene una obra extensa debido a su temprana muerte.
- Tres églogas. Son poemas bucólicos donde los pastores cuentan sus penas de amor. Es la parte más importante del autor.
- Dos elegías. Lamentos por la pérdida de una vida, un sueño, un amor.
- Una epístola a Boscán.
- Cuatro canciones.
- La “Oda a la flor del Gnido”, poema en cuyo primer verso aparece la palabra lira que da nombre a una nueva estrofa que fue muy usada por Fray Luis de León y San Juan de la Cruz.
- Treinta y ocho sonetos, que son modelo e inspiración para todos los poetas posteriores.
Lecturas recomendadas
LAS ÉGLOGAS
En una naturaleza idílica (locus amoenus) varios pastores se quejan de sus sufrimientos amorosos.
- ÉGLOGA I
El pastor Salicio lamenta el rechazo de Galatea. Nemoroso, mientras, llora la muerte de su amada.
El dulce lamentar de dos pastores,
Salicio juntamente y Nemoroso,
he de cantar, sus quejas imitando;
cuyas ovejas al cantar sabroso
estaban muy atentas, los amores,
de pacer olvidadas, escuchando.
Puedes leer una parte con su comentario: Égloga I, POR TI EL SILENCIO DE LA SELVA UMBROSA
- ÉGLOGA II
Albanio intenta suicidarse, desesperado por el desdén de Camila.
En medio del invierno está templada
el agua dulce desta clara fuente,
y en el verano más que nieve helada.
¡Oh claras ondas, cómo veo presente,
en viéndoos, la memoria d’aquel día
de que el alma temblar y arder se siente!
- ÉGLOGA III
Cuatro ninfas tejen escenas de amor a orillas del río Tajo.
Cerca del Tajo, en soledad amena,
de verdes sauces hay una espesura
toda de hiedra revestida y llena,
que por el tronco va hasta el altura
y así la teje arriba y encadena
que el sol no halla paso a la verdura;
el agua baña el prado con sonido,
alegrando la vista y el oído.
SIGNIFICADO Y TRASCENDENCIA DE GARCILASO DE LA VEGA
Garcilaso marca un antes y un después en la poesía española. Él bebe de la poesía italiana e introduce los cambios que se mezclan con la poesía tradicional para crear un estilo novedoso que más tarde siguen poetas como Luis de Góngora y Lope de Vega.
Garcilaso de la Vega gozó de la fortuna reservada a pocos de encarnar tanto el modelo del cortesano renacentista, como el del poeta innovador, capaz de agavillar en su obra, breve pero de gran intensidad -«escribió mucho en poco», decía Herrera-, las novedades métricas y temáticas que acababan de desembarcar en la poesía española del Quinientos. La trascendencia de la empresa literaria del toledano fue pronto advertida por sus primeros comentaristas. BIBLIOTECA VIRTUAL MIGUEL DE CERVANTES
Siglos después será considerado “maestro de poetas” y admirado por poetas como Bécquer, Juan Ramón Jiménez y Rafael Alberti, escritor de la Generación 27, quien le dedica este bello poema:
SI GARCILASO VOLVIERA…
Si Garcilaso volviera,
yo sería su escudero;
que buen caballero era.Mi traje de marinero
se trocaría en guerrera
ante el brillar de su acero;
que buen caballero era.¡Qué dulce oírle, guerrero,
al borde de su estribera!
En la mano, mi sombrero;
que buen caballero era.



