Repasamos ahora la vida, obra, estilo e importancia de FRAY LUIS DE LEÓN (1527-1591), una de las principales figuras de la literatura religiosa del Renacimiento (Siglo de Oro), junto a Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz. Su defensa del castellano, su lenguaje cuidado y su conciencia estilística lo convierten en un escritor imprescindible para la prosa en español. Empezamos por un repaso a su biografía, seguimos con su obra, los temas que trató y su estilo para acabar destacando la importancia de este escritor en la literatura española.
Para contextualizar a Fray Luis de León
- SIGLO DE ORO. El Renacimiento
- LA LITERATURA RELIGIOSA DEL SIGLO DE ORO. Ascética y mística
- SANTA TERESA DE JESÚS
- LA POESÍA DEL SIGLO DE ORO
Una pequeña introducción
Nos dice la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes sobre fray Luis:
Fray Luis de León es una figura indispensable para entender el Renacimiento español. Convertida en símbolo de la resistencia frente a un poder opresor representado en la Inquisición, su vida muestra un apasionante contraste entre el mundanal ruido y la búsqueda de la armonía interior. En su obra culminan varias de las líneas literarias que recorren el quinientos: formas y temas italianizantes, cultura y modelos clásicos, humanismo cristiano y cultura bíblica. En verso y prosa, en castellano y en latín, la obra de fray Luis de León es un universo complejo, de contenidos no fáciles.
FRAY LUIS DE LEÓN. Vida, obra, estilo e importancia
SU VIDA
Hablar de Fray Luis es hablar de un hombre de temperamento altivo que participó en todas las polémicas universitarias de la época, que fueron muchas. Su vida representa perfectamente la mezcla de las tres tendencias del Renacimiento: el mundo clásico, la influencia italiana y la religión.
COMIENZOS
Casi todos relacionamos inmediatamente a Fray Luis de León con Salamanca, debido a la importante labor universitaria que ejerce en esta ciudad, pero Fray Luis nace en Belmonte (Cuenca) en 1527 o 1528. Es el mayor de cinco hermanos.
Sus padres son Lope de León e Inés Varela; se les suponen unos ascendientes conversos.
Debido al trabajo de su padre (es abogado) se trasladan a Madrid cuando Luis tiene cinco años. Más tarde (y siguiendo los desplazamientos de la corte) van a Valladolid. Otro traslado los lleva a Granada. Luis tiene catorce años, una edad para plantearse estudios serios. Se va a Salamanca donde su tío Francisco de León es catedrático de Leyes. Fray Luis pertenece a una familia de juristas y nos imaginamos que su padre querría que su hijo siguiera esta tradición.
Pero el joven Luis ya se siente atraído por la religión. Ingresa en el convento de los agustinos en 1542. Dos años más tarde profesa de agustino con solo 17 años. Empieza a estudiar para formarse como profesor universitario. Entre 1544 y 1546 estudia Artes (Gramática latina, Lógica, Filosofía Moral y Natural), necesarios para acceder a una de las titulaciones superiores (Teología, Medicina, Leyes, Cánones). Sigue con Teología hasta 1551. Combina su formación académica con la docencia y participación en actividades en conventos de su orden.
EL PROCESO DE FRAY LUIS. «Aquí la envidia y mentira»
En 1560 consigue los títulos de licenciado y de doctor en Teología. Elige entonces la docencia universitaria y comienza un peregrinaje por distintas cátedras de Teología, que le lleva a la cátedra de Santo Tomás, en 1561 y a la cátedra de Durando en 1565. Esta es la que ocupa cuando en 1572 se desata el episodio que mejor se conoce de la vida de Fray Luis: la denuncia y prisión en las cárceles de la Inquisición entre 1572 y 1576; es el proceso de Fray Luis.
El ambiente de crispación en la Universidad de Salamanca venía de lejos (disputas entre las órdenes religiosas, sobornos, fraudes, presiones…). Es el mundanal ruido que constituye el entorno vital de Fray Luis y del siempre pretendió huir sin lograrlo.
Pero hay un hecho concreto que provoca la denuncia contra Fray Luis y otros colegas: ellos ponen en cuestión la traducción bíblica de la Vulgata y defienden la vuelta al texto original hebreo. Además se acusa a fray Luis de traducir al castellano el «Cantar de los Cantares«, pese a la prohibición del Concilio de Trento de traducir textos sagrados a un idioma romance (que se consideraba de segunda categoría). Por ello son denunciados a la Inquisición y encarcelados en marzo de 1572. Ese proceso dura cuatro años y Fray Luis vive esos años con entereza y con momentos de duda y miedo. Es absuelto en 1576 (sus dos colegas mueren en la cárcel).
Nota. La Vulgata es una traducción de la Biblia al latín, realizada a finales del siglo IV por San Jerónimo.
Una leyenda dice que en las paredes de su prisión en Valladolid Fray Luis dejó escritos estos versos:
Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado…
- Poema completo y comentado «A LA SALIDA DE LA CÁRCEL»
Durante estos años de prisión se ocupa en escribir largos textos de argumentación teológica para su defensa, en los que se muestra convencido de su inocencia: «No me acusa la conciencia, ni de hecho, ni de pecho, que aquesto merezca».
Cuando es absuelto se le recomienda moderación y prudencia:
«El dicho fray Luis de León sea absuelto de la instancia deste juicio y en la sala de la audiencia sea reprendido y advertido que de aquí adelante mire cómo y adonde trata cosas y materias de la cualidad y peligro que las que deste proceso resultan y tenga en ellas mucha moderación y prudencia como conviene para que cese todo escándalo y ocasión de errores, y que se recoja el cuaderno de los Cantares traducido en romance».
LIBRE DE NUEVO. «Decíamos ayer»
Vuelve a Salamanca donde es recibido multitudinariamente con trompetas y atabales. Tras ser profesor de teología y filosofía, consigue su objetivo: la cátedra de Sagrada Escritura. Estará aquí hasta el fin de sus días.
Hay otra bonita leyenda que pone en labios de Fray Luis la frase «Decíamos ayer» («Dicebamus hesterna die») al retornar su cátedra. Estas palabras han pasado a la historia como la reafirmación de una mente libre resistente al viento y a las mareas, pero resulta dudoso que las pronunciara, ya que hasta el siglo XVIII nadie menciona que lo hubiera hecho (añadamos que no volvió a la misma cátedra, en ese momento ocupada por otro profesor).
SU LITERATURA
Ahora se dedica a escribir literatura. Conoce a los clásicos y tiene una situación económica desahogada. Hasta ahora no ha publicado nada, pero ya tiene fama de poeta.
La primera publicación de fray Luis es de 1580. Es un volumen con dos comentarios bíblicos en latín: CANTAR DE LOS CANTARES y SALMO XXVI. Es su debut.
En 1583 publica su primera gran obra en español y una de las cumbres del Renacimiento: DE LOS NOMBRES DE CRISTO. El diálogo que mantienen los tres frailes agustinos, Marcelo, Juliano y Sabino, constituye una cumbre de la prosa renacentista por su cuidado y rico estilo. La obra es un conjunto de comentarios eruditos sobre los apelativos con que se designa a Jesucristo en la Sagrada Escritura. Tiene sucesivas ediciones: 1583, 1586 y la versión definitiva en 1587. Siempre se imprime acompañado de LA PERFECTA CASADA, un librito sobre las virtudes de la mujer cristiana.
Fray Luis retoma otro comentario bíblico, la EXPOSICIÓN DEL LIBRO DE JOB, que le ocupará el resto de su vida.
Pero su fama literaria no se debe a su prosa sino a su poesía: sus ODAS, veintitrés poemas publicados por primera vez por Quevedo en 1637 en un intento de ofrecer poesías cuyo estilo se opusiera al culteranismo que defiende Góngora.
En 1582, por unas ideas expresadas en un acto en la Facultad de Teología sobre la justificación y el libre albedrío, es de nuevo recriminado:
«…le amonesta benigna y caritativamente que de aquí adelante se abstenga de decir ni defender pública y secretamente las proposiciones que parece haber dicho y defendido…».
Los años ochenta son época de grandes trabajos universitarios: enseñanza, actividades, gestión, reforma de estudios… Fray Luis se aleja de la docencia y conoce a personas que llenarán los últimos años de su vida. Una de ellas es la Madre Ana de Jesús, sucesora de Teresa de Jesús al frente de las carmelitas descalzas. Ella le encarga a Fray Luis que organice los papeles de la madre Teresa y los prepare para la imprenta. Fray Luis se convierte así en editor y crítico textual y el resultado es la edición de las obras de la Madre Teresa de Jesús en Salamanca, en 1588.
SU MUERTE
En 1591 su estado de salud se agrava y muere en agosto a los sesenta y cuatro años. Su cuerpo es trasladado a Salamanca y es enterrado en el claustro del convento de San Pedro de la Orden de San Agustín.
Con el tiempo, el convento es abandonado. La Universidad de Salamanca quiere recuperar los restos de su hijo insigne. En 1856 se encuentran sus restos y se trasladan a la capilla de San Jerónimo de la Universidad. Se colocan sobre el féretro las insignias doctorales, una corona de laurel y un tintero y el manuscrito autógrafo de la Exposición del Libro de Job, la obra a la que fray Luis puso punto final poco antes de morir.
En 1869 se inaugura el mausoleo de la capilla y la estatua en bronce que preside el Patio de Escuelas de la Universidad de Salamanca, obra de Nicasio Sevilla, en memoria del Maestro de la Universidad, convertido en símbolo romántico de la libertad del intelectual frente al poder.
SU OBRA
Fray Luis escribe varios tratados teológicos latinos que le dieron fama: De Incarnatione, De Fide, De Creatione rerum... y multitud de textos relacionados con su actividad intelectual en la universidad. También hizo importantes traducciones.
Con su obra en castellano, manifestó las posibilidades de esta lengua y la elevó a la categoría de lengua clásica.
Dentro de la literatura religiosa, se le incluye en la ascética.
En prosa destacamos:
- LA PERFECTA CASADA. Expone las virtudes que debe tener la mujer casada según los cánones de la época. Unas cuantas líneas de esta obra, donde Fray Luis alecciona a la mujer al casarse:
Este nuevo estado en que Dios ha puesto a vuestra merced, sujetándola a las leyes del sancto matrimonio, aunque es como camino real, más abierto y menos trabajoso que otros, pero no carece de sus dificultades y malos pasos, y es camino adonde se tropieza también, y se peligra y yerra, y que tiene necesidad de guía como los demás; porque el servir al marido, y el gobernar la familia, y la crianza de los hijos, y la cuenta que juntamente con esto se debe al temor de Dios, y a la guarda y limpieza de la consciencia (todo lo cual pertenece al estado y oficio de la mujer casada), obras son que cada una por si pide mucho cuidado, y que todas ellas juntas no se pueden cumplir sin favor particular del cielo. (LA PERFECTA CASADA, obra completa)
- DE LOS NOMBRES DE CRITO. Diálogo sobre cómo se llama a Jesús en las Sagradas Escrituras. Está considerada la cima de la prosa del siglo XVI y el mejor diálogo cristiano de la literatura universal
- Comentarios de EL CANTAR DE LOS CANTARES y EL LIBRO DE JOB.
En la parte más literaria destacamos sus ODAS, citadas antes. Son sobrias y elegantes; llenas de preguntas retóricas, de exclamaciones y de encabalgamientos y son clara muestra de la subjetividad del autor.
Las más conocidas son:
- ODA A LA VIDA RETIRADA. Se ensalza la naturaleza como lugar donde obtener la paz siempre deseada.
- ODA A FRANCISCO SALINAS. Dedicada a un profesor de música y gran amigo de Fray Luis.
- NOCHE SERENA. La noche estrellada le sirve a al autor para expresar la armonía entre el universo y el amor.
- ODA A LA ASCENSIÓN. Trata el tema de la huida de lo mundano para tratar de acompañar a Cristo.
- PROFECÍA DEL TAJO. Leyenda española sobre el rey don Rodrigo.
Lecturas recomendadas
TEMAS EN LA OBRA DE FRAY LUIS
- Los temas morales y ascéticos dominan toda su obra; no olvidemos que fray Luis es ante todo un religioso.
- En algunas ocasiones, temas patrióticos.
- El deseo de soledad, de tranquilidad y el alejamiento de la vida cortesana son temas recurrentes en la obra de Fray Luis de León. Busca el reposo en la naturaleza (“beatus ille”) y defiende el conocimiento como forma de acercarse a Dios. Como ejemplo «A LA SALIDA DE LA CÁRCEL».
ESTILO DE FRAY LUIS
- Elegancia, sobriedad y carácter apasionado. En la prosa fue riguroso. En su poesía demostró dominar el ritmo, perfección en la forma y fuerza expresiva. Todo ello con una sencillez ejemplar.
- Elige la lira como estrofa favorita, aunque conoció las innovaciones métricas que introdujeron Boscán y Garcilaso de la vega.
- Tiene gran sentido del humor y es frecuentemente irónico.
- Usa el castellano de forma sobria y con gran perfección.
- Para implicar al lector en sus textos usa la segunda persona y las exclamaciones retóricas.
- Usa el epíteto, la personificación y la metáfora para revelar significados ocultos tras la aparente sencillez de su estilo. Mira FIGURAS LITERARIAS
- Para lograr expresividad y un ritmo acelerado usa las enumeraciones, interrogaciones y encabalgamientos.
- La naturaleza le permite expresar sus emociones.
IMPORTANCIA DE FRAY LUIS
Fray Luis fue un erudito y un gran conocedor de los clásicos. Lector desde joven y siempre al tanto de las modas literarias, de las innovaciones que llegan del extranjero y de las nuevas publicaciones.
Fue un gran defensor de la lengua vulgar (el castellano) frente al latín. y con su sencillo estilo y culto consiguió consolidar el español como lengua literaria.
Guiado siempre por el pensamiento platónico buscó con sus versos el ideal de vida retirada (en la naturaleza y alejado de los vaivenes de la corte y de las disputas de las órdenes religiosas) y el anhelo de plenitud que prefigura la vida celestial. Recordemos estos versos de la «Oda a la vida retirada«:
¡Qué descansada vida
la del que huye el mundanal rüido
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido!
Se reitera el tema del beatus ille, tópico literario que expresa el deseo de soledad y el retiro a la naturaleza. Probablemente buscara el sosiego porque era un hombre apasionado (su vida está llena de disputas, de opiniones arrebatadas y sin medida, de vehementes debates) que vivió inmerso en un ambiente de tensiones y ansias de poder.
Vivir quiero conmigo,
gozar quiero del bien que debo al cielo,
a solas, sin testigo,
libre de amor, de celo,
de odio, de esperanzas, de recelo.



