La literatura religiosa del Renacimiento es de vital importancia para la literatura posterior. Al estudiar la vida y obra de SAN JUAN DE LA CRUZ, nos damos cuenta de que es un poeta especial, difícilmente comparable a otros. Representante de la literatura religiosa del Siglo de Oro, de la mística, tiene una obra breve pero muy significativa. Tras una infancia rodeado de pobreza y necesidad, llega a la universidad se convierte en un maestro de la palabra que le permitirá expresar sus más íntimas vivencias.
La literatura religiosa del Siglo de oro
Una breve introducción
La literatura religiosa del Renacimiento presenta dos tendencias: la ascética y la mística. Fray Luis de León es el principal representante de la ascética; Santa Teresa y San Juan de la Cruz de la mística.
Sobre San Juan de la Cruz nos dice la Biblioteca Virtual Cervantes:
San Juan de la Cruz (1542-1591) es un prototipo de escritor místico, de una persona que experimenta unas intensas vivencias religiosas y pretende comunicarlas a un círculo de compañeros con inquietudes similares (…). En tal empeño creativo se ve abocado a asumir las corrientes espirituales, estéticas y literarias de su época -finales del Renacimiento– y a llevar al extremo los recursos del lenguaje poético, especialmente en lo relativo al uso de los símbolos. Amante del silencio, pero maestro de la palabra, como artista adelantado al momento histórico que le correspondió vivir, sus poemas han influido en los principales poetas españoles de todos los tiempos.
SAN JUAN DE LA CRUZ. Vida y obra
VIDA
San Juan de la Cruz, «el místico», nace en Ávila en 1542. Su verdadero nombre es Juan de Yepes y Álvarez y es el segundo de los tres hijos de un matrimonio de modestos tejedores de telas bastas. La muerte temprana del padre les deja en una mala situación económica.
Como pobre de solemnidad puede asistir al Colegio de los Niños de la Doctrina (un centro entre escuela y reformatorio), pero a cambio debe colaborar: ayudar en misa, pedir limosna, acompañar en entierros… Recibe una preparación elemental que le permitió al menos rescatarlo del analfabetismo de toda su familia; después pudo continuar su formación en el colegio fundado por los jesuitas en 1551.
Juan de Yepes compagina sus estudios con trabajos de asistencia en el hospital de Medina especializado en la curación de enfermedades venéreas contagiosas (conocido popularmente como el Hospital de las Bubas). Y allí es donde conoce el humanismo cristiano y desde donde llega a la universidad de Salamanca.
Ingresa en la Orden del Carmelo a los veintiún años.
Se instala en Salamanca y consigue su Bachillerato en Artes.
En 1567 se encuentra con Santa Teresa; este encuentro será decisivo para San Juan ya que le ofrece una visión distinta de la vida religiosa. Decide dedicarse a una reforma que defiende una vuelta a la vida en soledad. Funda conventos de esta nueva orden en Duruelo, Pastrana y Alcalá, y acompaña a Teresa de Jesús en la fundación de conventos de la rama femenina de la orden.
Es perseguido por otros carmelitas descalzos y más tarde encarcelado. Huye de la cárcel y se refugió en un convento de Jaén donde sigue trabajando de forma muy activa en la reforma carmelita.
Desempeña varios cargos importantes (rector en Baeza y prior en Granada y Segovia). En Segovia cae enfermo y es trasladado a Úbeda donde muere en 1591.
En 1726 se le canoniza.
SU OBRA
Su obra es breve, pero muy intensa. Su propósito principal no fue crear una obra literaria, sino proporcionar textos religiosos a sus hermanos de orden. Él deseaba que entendieran su experiencia. Sus textos están pensados para que mediten sobre ellos y para ser cantados en oficios religiosos.
Poesía
- “NOCHE OSCURA DEL ALMA”. Poema compuesto en liras. Una joven sale por la noche y, guiada por el amor, busca la unión con Dios. Puedes leer el comentario y análisis de NOCHE OSCURA.
- “CÁNTICO ESPIRITUAL”. Poema en lira en el que dialogan un pastor y una pastora (esposo y esposa). El poema es una adaptación del “Cantar de los Cantares”.
- “LLAMA DE AMOR VIVA”. Poema en liras que usa la imagen de una llama que hace arder al lama cuando está se une con Dios.
Prosa
Para explicar el significado simbólico de estos tres poemas, escribió posteriormente cuatro tratados en prosa, a modo de comentario, en los que expone lo esencial de su doctrina mística.
ESTILO
San Juan y Santa Teresa son los dos mayores representantes de la literatura religiosa mística de la segunda mitad del Renacimiento.
Sigue la tradición gongorina, pero su poesía es original debido a su contenido. En sus obras busca expresar la unión mística entre el alma y Dios; para ello usa símbolos y alegorías (el matrimonio simboliza el alma y Dios).
Características
- Tres influencias se aprecian claramente en la obra de San Juan:
- La Biblia
- La poesía culta italianizante
- La poesía popular española
- Es muy interesante el uso del tema del amor profano (las figuras del amante y de la amada) para simbolizar y representar el sentimiento místico del amor divino. Emplea una simbología erótica para expresar la relación íntima del alma con Dios.
- La estrofa más empleada en sus poemas es la lira (igual que Fray Luis de León).
- Trabaja muy bien la musicalidad del endecasílabo aunque demuestra igual soltura en el uso del romance y otras formas tradicionales.
- Usa símbolos como la casa o morada, la noche, la luz, la fuente, la oscuridad, la caza de cetrería, la caída, el vuelo, los animales…
- Como es propio de la literatura mística, domina lo irracional y subconsciente, lo intuitivo… Todo ello es fruto del arrebato místico. La palabra se carga de valores emotivos.
- Para ver todo esto, mira NOCHE OSCURA. Comentario
Dos liras de San Juan
Noche oscura
En una noche oscura
con ansias, en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.
(…)
¡Oh noche que guiaste!
¡Oh noche amable más que la alborada:
oh noche que juntaste
Amado con Amada.
Amada en el Amado transformada!



