SAN JUAN DE LA CRUZ. “NOCHE OSCURA”. Comentario

Seguimos estudiando al místico San Juan de la Cruz con el comentario de texto de su poema “NOCHE OSCURA”. San Juan es uno de los grandes escritores de la literatura religiosa del Renacimiento; actualmente está algo olvidado pero sus poemas han influido en los principales poetas españoles de todos los tiempos.

Sobre San Juan de la Cruz
Para comentar un texto debes tener claro
Dos lecturas
  • Te recomiendo que hagas una primera lectura, simplemente para disfrutar del poema y tener una primera impresión.
  • Después una segunda, con un lápiz en la mano para anotar y marcar todo lo que te llama la atención y piensas que debe ser comentado después.
Recuerda numerar los versos

Es muy útil numerar los versos (generalmente se hace de cinco en cinco; aquí numeramos las estrofas y los versos) para hacer un comentario, ya que así es más fácil referirse a uno u otro verso.

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SAN JUAN DE LA CRUZ. “NOCHE OSCURA”. Comentario

NOCHE OSCURA

(1) En una noche oscura
con ansias, en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada. (5)

(2) A oscuras, y segura,
por la secreta escala disfrazada,
¡Oh dichosa ventura!
a oscuras, y en celada,
estando ya mi casa sosegada. (10)

(3) En la noche dichosa
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía,
sino la que en el corazón ardía. (15)

(4) Aquesta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía. (20)

(5) ¡Oh noche que guiaste!
¡Oh noche amable más que la alborada:
oh noche que juntaste
Amado con Amada.
Amada en el Amado transformada! (25)

(6) En mi pecho florido,
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba. (30)

(7) El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería,
y todos mis sentidos suspendía. (35)

(8) Quedeme, y olvideme,
el rostro recliné sobre el Amado,
cesó todo, y dejeme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado. (40)

COMENTARIO

Seguimos el esquema clásico: contexto (época y autor), tema, estructura externa (métrica), estructura interna (partes), estilo, figuras literarias y conclusión.

CONTEXTO. Autor y época

SAN JUAN DE LA CRUZ es un poeta español de la segunda mitad del siglo XVI, final de Renacimiento.

En este momento histórico hay un fuerte auge de la literatura religiosa, que incluso deriva en una espiritualidad extrema. Así nacen las dos tendencias literarias: la ascética y la mística.

  • Ascética

Describe la preparación del alma para despojarse de sus ataduras terrenales y alcanzar la perfección. Es un camino de sencillez y humildad, que rechaza lo mundano y se refugia en la naturaleza. Tenemos un claro ejemplo en la figura de Fray Luis de León y su poema ODA ALA VIDA RETIRADA.

  • Mística

Describe el sentimiento que siente el alma humana al unirse con Dios. Los mejores ejemplos los tenemos en San Juan de la Cruz y en Santa tersa de Jesús.

TEMA

El poema es una alegoría que nos cuenta el encuentro de una joven con su amada, es decir, el proceso místico de unión entre el alma humana y Dios.

ESTRUCTURA EXTERNA. Métrica

El poema consta de 8 liras, estrofa típicamente renacentista de origen italiano traída a España por Garcilaso de la Vega en su canción «A la flor de Gnido«. Combina 5 versos endecasílabos (arte mayor) y heptasílabos (arte menor) y es de rima consonante. También era la estrofa favorita de Fray Luis de León.

La estructura métrica de cada lira es 7a 11B 7a 7b 11B.

ESTRUCTURA INTERNA. Partes

Podemos organizar «Noche oscura» del siguiente modo:

  • Primera parte. Estrofas 1-2. Es de noche, la joven sale a escondidas de su casa.
  • Segunda parte. Estrofas 3-4. Llega hasta su amado guiada por su corazón.
  • Tercera parte. Estrofas 5-8. Unión final de los amantes.

Realmente estas tres partes se corresponden con las tres etapas de la unión mística: vía purgativa, vía iluminativa y vía unitiva.

ESTILO

  • El autor utiliza un lenguaje cotidiano, procedente del ámbito de los sentimientos pero con un estilo culto. Nunca se dificulta la comprensión del poema: el relato de la joven que, en la oscuridad de la noche, corre al encuentro con su amado, aunque su sentido profunda exija algo más de esfuerzo para el lector.
  • En general, cada lira tiene un sentido completo, pero en algunos casos la idea se prolonga en la estrofa siguiente.
  • El poema gira en torno a la primera persona: el yo poético es la joven enamorada, que representa al alma y con la que el autor se identifica: salí, mi, me, yo…
  • Abundancia de verbos. Contraste entre los de acción: salí, guiaba, esperaba, guiaste… y los de estado: quedeme, olvideme, recliné, cesó…
  • Hay un claro predominio de palabras relacionadas con el amor profano: ansias, amores, inflamada, a oscuras, secreta, corazón, amada, Amado…

FIGURAS RETÓRICAS

  • ALEGORÍA. Todo el poema es una alegoría, es decir una serie de metáforas. En esta alegoría la joven representa al alma; la casa que abandona, el cuerpo; la noche oscura, la confusión del mundo; el amado con el que se encuentra, Dios, etc.
  • ANÁFORA. Versos 3 y 8, “¡oh dichosa ventura!”. Verso 5 y 10, “estando ya mi casa sosegada”. Verso 6 y 9, “A oscuras”. Verso 21-23, “¡Oh, noche que guiaste! / ¡Oh, noche amable más que el alborada! / ¡Oh, noche que juntaste…”.
  • APÓSTROFE. Versos 3 y 8, “¡oh dichosa ventura Versos 21-23, “¡Oh, noche que guiaste! / ¡Oh, noche amable más que el alborada! / ¡Oh, noche que juntaste…”.
  • HIPÉRBATON. Verso 2, “en amores inflamada”. Verso 22,  “¡Oh, noche amable más que el alborada!”.
  • EPÍTETO. Verso 1, “noche oscura”.
  • PERSONIFICACIÓN.  De “la noche”. Verso 23 y 24, “Oh, noche que juntaste / Amado con amada”.
  • ALITERACIÓN. De la “s” en las tres primeras estrofas.
  • Mira FIGURAS LITERARIAS

CONCLUSIÓN

San Juan describe en este poema el encuentro de una joven con su amado o, dicho de otro modo, la unión mística del alma con Dios. Por ello podemos interpretar el poema de dos formas: una más física y más superficial (la unión carnal) y otra más profunda y trascendental (la unión mística) que es la realmente importante para el poeta.

Los poetas místicos quieren expresar algo tan íntimo y sublime que generalmente le faltan palabras para hacerlo, por ello recurren a imágenes del amor mundano, más fáciles de comprender para cualquier lector. En este recurso es donde radica la importancia y la gran revolución lingüística de la literatura religiosa, en obligar a los poetas a rebuscar entre el lenguaje para expresar una experiencia tan sublime.

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