Con el comentario del romance amoroso “CALLARÉ LA PENA MÍA” seguimos con los poemas de Luis de Góngora, autor imprescindible en el Siglo de Oro y creador del CULTERANISMO; además, maestro de la Generación del 27. Sus romances pertenecen a su poesía popular y muestran, una vez más, su ingenio y su dominio de la lengua y de los recursos literarios.
Sobre Góngora
- GÓNGORA. Vida, obra y estilo
- A LOS CELOS. Poema comentado
- A UNA ROSA. Comentario
- SELECCIÓN DE SONETOS DEL SIGLO DE ORO
- LA POESÍA DEL SIGLO DE ORO
- CARPE DIEM. Dos poemas de dos autores
Para comentar un texto debes tener claro
- UN ESQUEMA QUE SEGUIR
- MÉTRICA, VERSOS, TIPOS, MEDIDA, RIMA
- TIPOS DE ESTROFAS
- 10 FIGURAS LITERARIAS IMPRESCINDIBLES
Dos lecturas
- Te recomiendo que hagas una primera lectura, simplemente para disfrutar del poema y tener una primera impresión.
- Después una segunda, con un lápiz en la mano para anotar y marcar todo lo que te llama la atención y piensas que debe ser comentado después.
Recuerda numerar los versos
- Es muy útil numerar los versos (generalmente se hace de cinco en cinco) para hacer un comentario, ya que así es más fácil referirse a uno u otro verso.
Finalmente, ponte a redactar tu comentario.
ROMANCE. Callaré la pena mía
(1) ¿Callaré la pena mía,
o publicaré el dolor?
Si la callo, no hay remedio,
si lo digo, no hay perdón.
(5) De cualquier suerte se pierden
alas de cera: ¿es mejor
que las humedezca el mar,
o que las abrase el sol?
¿Qué me aconsejas, Amor?
(10) De un instrumento acordado
al dulce doliente son,
¿será su piedad más sorda
que el infierno, que lo oyó?
Al son, pues, deste instrumento,
(15) ¿intimaréle, al albor,
quejas que beba su oído
en el cristal de una voz?
¿Qué me aconsejas, Amor?
Con las centellas del alma
(20) que ofrecen mis ojos hoy
(templada su actividad,
desmentido su color),
¿será bien que de tus alas,
no digo la más veloz,
(25) sino la más dulce pluma
la acuse tanto rigor?
¿Qué me aconsejas, Amor?
Niño dios, tú me aconseja,
que bien podrás, pues sé yo
(30) lo que ignoras como niño
que lo sabes como dios;
oráculo de ti mismo,
desatar, no sólo, no,
mis dudas, pero aun el hielo,
(35) sabrás, de su corazón.
¿Qué me aconsejas, Amor?
COMENTARIO
Como siempre, hacemos un comentario clásico siguiendo este esquema: contexto (autor y época), tema, métrica, partes, estilo, figuras literarias y conclusión.
CONTEXTO. Época y autor
Luis de Góngora (España, Córdoba 1561-1627) es un escritor del Siglo de Oro español. Se le considera el máximo representante del estilo literario llamado “culteranismo”. Su obra está plagada de metáforas luminosas, latinismos, mitología… Todo ello expresado con un rico lenguaje y un estilo muy cuidado. Góngora tiene dos claras partes en su producción literaria: la poesía culta (sus sonetos y sus grandes obras) y su poesía popular (romances y letrillas). Hombre de contrastes, como buen hijo de Barroco, ahora usa una estrofa sencilla para un tema elevado como es el amor.
Otros poemas comentados de Góngora
TEMA
La obra de Luis de Góngora es de gran variedad temática. En esta ocasión leemos un romance amoroso en el que el autor se dirige al Amor para preguntarle qué debe hacer ante un amor no correspondido, ante “el hielo de su corazón”. El amor es uno de los temas más usados en la poesía de todos los tiempos: amor puro, amor no correspondido, amor engañado… Góngora utiliza la figura del Niño Dios (no religioso, sino mitológico, el Cupido de los romanos) para pedirle consejo sobre un amor que no le corresponde: ¿debe guardar su dolor o debe expresarlo?
ESTRUCTURA EXTERNA. Métrica
El poema es UN ROMANCE, compuesto por 36 versos octosílabos de rima asonante en los pares y quedan libres los impares.
Métricamente, el poema se organiza en 4 partes, cada una de 9 versos y todos acaban en el estribillo “¿Qué me aconsejas, Amor?”. A la vez, en cada parte podemos establecer una subdivisión interna de cada parte de 8 versos en dos partes, de 4 versos; entonces la estructura quedaría así: 4+4+1 / 4+4+1 / 4+4+1 / 4+4+1
Los versos pares, los que riman, son heptasílabos, pero al ser agudos hay que sumar una sílaba más. Tomamos de ejemplo el verso 2: “o publicaré el dolor?” 7+1.
Los versos 9, 18, 37 y 36 son iguales, es decir se repiten. Su función es servir de estribillo a todo el poema.
Mira TIPOS DE ESTROFAS
PARTES
Dos partes.
- Primera parte. Los 24 versos primeros que le plantean al “Amor” diversas cuestiones.
- Segunda parte. Los últimos ocho versos en los que se dirige directamente al “Niño Dios” para pedirle consejo. Si no puede aconsejarle como “Niño Amor”, sí podrá hacerlo como «Niño Dios”.
ESTILO
Hablar de estilo en la obra de Góngora es pensar en dificultad. Automáticamente lo relacionamos con el culteranismo y con o elementos que caracterizan este estilo: cultismos, mitología, figuras retóricas complicadas… Pero se nos olvida que Góngora también cultivó poesía popular, que le gustaban los romances y letrillas y que disfrutaba componiéndolos.
Aunque no sea un estilo sencillo, en este romance podemos disfrutar de un lenguaje quizá menos cerrado y de una estructura métrica accesible a todos. Los elementos mitológicos, el hipérbaton y otras figuras exigen al lector un esfuerzo, pero el estribillo y las interrogaciones le dan un ritmo rápido y muy atractivo.
Presencia de elementos mitológicos al referirse al amor como un dios, como el Niño Dios Amor. Nos hace pensar en Cupido, el dios romano, hijo de Venus (diosa del amor) y de Marte (dios de la guerra), que suele representarse como un niño desnudo con alas, un arco y un carcaj con flechas.
Otra referencia mitológica es a Ícaro, al nombrar en el verso 6 “las alas de cera”. Ícaro es un personaje de la mitología griega. Fue hijo de Dédalo y fabricó unas alas para poder volar y llegar al sol, pero las alas eran de cera y se derritieron por lo que Ícaro no pudo conseguir su objetivo.
Habla también de un instrumento, cuya música hubiera debido llegar hasta su amada “al albor” y ablandarla; puede referirse a una serenata. Y de una dulce pluma, refiriéndose a los poemas que suponemos le ha dedicado a su amada.
FIGURAS LITERARIAS
- PERSONIFICACIÓN. Del Amor, al que trata como si de una persona se tratase.
- ANTÍTESIS. Verso 1 y 2, “Callaré-publicaré”. Verso 3 y 4, “Callo-digo”. Verso 7 y 8, “…humedezca el mar, / o que las abrase el sol?”. Verso 11 y 12. “¿será su piedad más sorda / que el infierno, que lo oyó?”. Verso 11, “dulce doliente”.
- INTERROGACIÓN RETÓRICA. Versos 1 y 2, “¿Callaré la pena… “. Versos 6, 7 y 8, “¿es mejor…”. Verso 15 en adelante. Verso 23, 24, 25 y 26.
- ESTRUCTURAS PARALELAS. Verso 1 y 2. “¿Callaré la pena mía, / o publicaré el dolor?”. Verso 3 y 4, “Si la callo, no hay remedio, / si lo digo, no hay perdón”. Versos 7 y 8, “…las humedezca el mar, / o que las abrase el sol”. Verso 21 y 22, “Templada su actividad, / desmentido su color”.
- REPETICIÓN a modo de estribillo de la pregunta retórica “¿Qué me aconsejas, Amor?” en el verso 9, 18, 27 y 36; es decir, cada nueve versos.
- METÁFORA. Verso 24, “el hielo” es una metáfora del desamor que ve en la amada.
- SINESTESIA (mezcla de sensaciones y sentidos). Verso 16 y 17, “¿Quejas que beba su oído / en el cristal de una voz?”
Más FIGURAS LITERARIAS. Lista y ejemplos
CONCLUSIÓN
Góngora fue un poeta único, original, atrevido y rompedor que creó un estilo propio. En este romance amoroso nos encontramos con el Góngora más sensible que usa una estrofa tan popular como el romance para expresar la pena de un amor no correspondido. Hombre que fue destinado al sacerdocio desde muy joven y sin consultarle, que no sabemos si gozó o no del amor y que quizá por eso buscó siempre otros placeres, el juego y la buena mesa, por ejemplo. Pero se siente capaz de expresar dolor y lo hace usando lo que tan bien domina y tanto le gusta, la mitología, la imagen de Cupido, el Niño Amor.



