Esta DESCRIPCIÓN FEMENINA pertenece al Libro de Buen Amor, de Juan Ruiz, Arcipreste de Hita; una de las obras más relevantes escrita en el siglo XIV, a finales de la EDAD MEDIA. Una lectura que yo te recomiendo encarecidamente.
Contextualiza
- LIBRO DE BUEN AMOR. Arcipreste de Hita
- LA POESÍA EN LA EDAD MEDIA. Trovadores y juglares
- MESTER DE JUGLARÍA y MESTER DE CLERECÍA
- LITERATURA ESPAÑOLA. La Edad Media
Para comentar un texto debes tener claro
Dos lecturas
- Te recomiendo que hagas una primera lectura, simplemente para disfrutar del poema y tener una primera impresión.
- Después una segunda, con un lápiz en la mano para anotar y marcar todo lo que te llama la atención y piensas que debe ser comentado después.
Recuerda numerar los versos/estrofas
Es muy útil numerar los versos/estrofas para hacer un comentario, ya que así es más fácil referirse a uno u otro.
DESCRIPCIÓN FEMENINA. Arcipreste de Hita
«CONDICIONES QUE HA DE TENER LA MUJER»
(1) (429) Si leyeres a Ovidio que por mí fue educado,
hallarás en él cuentos que yo le hube mostrado,
y muy buenas maneras para el enamorado;
Pánfilo, cual Nasón, por mí fue amaestrado.(2) (430) Si quieres amar dueñas o a cualquier mujer
muchas cosas tendrás primero que aprender
para que ella te quiera en amor acoger.
Primeramente, mira qué mujer escoger.(3) (431) Busca mujer hermosa, atractiva y lozana,
que no sea muy alta pero tampoco enana;
si pudieras, no quieras amar mujer villana,
pues de amor nada sabe, palurda y chabacana.(4) (432) Busca mujer esbelta, de cabeza pequeña,
cabellos amarillo no teñidos de alheña;
las cejas apartadas, largas, altas, en peña;
ancheta de caderas, ésta es talla de dueña.(5) (433) Ojos grandes, hermosos, expresivos, lucientes
y con largas pestañas, bien claras y rientes;
las orejas pequeñas, delgadas; para mientes
si tiene el cuello alto, así gusta a las gentes.(6) (434) La nariz afilada, los dientes menudillos,
iguales y muy blancos, un poco apartadillos,
las encías bermejas, los dientes agudillos,
los labios de su boca bermejos, angostillos.(7) (435) La su boca pequeña, así, de buena guisa
su cara sea blanca, sin vello, clara y lisa,
conviene que la veas primero sin camisa
pues la forma del cuerpo te dirá: ¡esto aguisa!
COMENTARIO
CONTEXTO. Autor y época
Este texto es un fragmento del «Libro de Buen Amor«. Su autor, Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, nos presenta todo un retrato de la sociedad de su época, del siglo XIV. Variados personajes que nos muestran cómo se vivía en la Edad Media. Entre ellos, el mismo autor, don Carnal y doña Cuaresma, la Trotaconventos, doña Endrina y don Amor. Este último aconseja al arcipreste sobre la mujer perfecta en este fragmento (coplas 429-435).
Además esta descripción femenina es todo un análisis sobre «los cánones de belleza» de ese momento y expresa claramente lo que se esperaba de una buena mujer.
Es una obra imprescindible en la historia de la literatura española.
Pertenece al Mester de Clerecía y es una obra “intitulada” en los manuscritos que de ella se conservan. Se podría haber elegido otro título para identificarla, como “Libro del Arcipreste”, por ejemplo, pero está bien lo de “Buen amor” porque la obra se centra en definir qué o cuál es ese “buen amor”. El autor usa una narración autobiográfica para introducir heterogéneos materiales: fábulas, apólogos, serranillas. Con todo esto, el poeta analiza detenidamente (mezclando lo serio con lo burlesco) toda la sociedad del siglo XIV: creencias, costumbres, clases y contradicciones.
Os presento un fragmento de esta riquísima obra donde se muestra ese gusto por la fina ironía.
TEMA
El fragmento es uno de los CONSEJOS DE DON AMOR.
En el retrato social que hace Juan Ruiz de su época, es muy interesante ver que el Arcipreste destaca la figura de la mujer; una mujer que va desde la Virgen (a quien dedica gozos y alabanzas) hasta la alcahueta, y convierte a esta última en uno de los personajes femeninos más logrados de la literatura española: la Trotaconventos. Un siglo después, este personaje alcanzará la cumbre con La Celestina.
«En este universo la figura de la mujer adquiere un protagonismo creciente derivado de la mentalidad burguesa, que le otorga un nuevo papel más activo. Además, la devoción por la Virgen contribuye favorablemente a la consideración positiva en torno a su naturaleza y función. Ahora, entre la imagen divina de María y la demónica de Eva existe un cromatismo que proyecta a la mujer hacia una realidad más dinámica y abierta. Así «en el LBA es notable el avance de lo femenino. La obra está signada por la presencia de la mujer, no sólo de la Virgen, de quien es muy devoto el autor, sino también de mujeres más reales y próximas, menos idealizadas». (La visión de lo femenino en el Libro de buen amor)
En este fragmento aparece retratada una mujer real, con unos rasgos que se basan en el canon femenino medieval. Se huye de lo ideal y de lo perfecto y el Arcipreste nos presenta a una mujer tangible.
Los rasgos físicos aparecen descritos con detalle y están dispuestos en gradación descendente; esto muestra que se trata de un prototipo extraído de la realidad y no de un patrón literario. Además, el concepto de belleza del Arcipreste va ligado a una serie de características externas como la lozanía, la bizarría, el atractivo y la juventud. Por supuesto con dos ingredientes básicos del Libro de buen amor: el humor y la ironía.
MÉTRICA
El texto está compuesto por 24 versos, divididos en 7 estrofas. La estrofa es la CUADERNA VÍA, estrofa típica del Mester de Clerecía.
La cuaderna vía es una estrofa de 4 veros alejandrinos con rima consonante y con la siguiente estructura:
- 14 (7+7) A / 14 (7+7) A / 14 (7+7) A / 14 (7+7) A
- 14 (7+7) B / 14 (7+7) B / 14 (7+7) B / 14 (7+7) B
- 14 (7+7) C / 14 (7+7) C / 14 (7+7) C / 14 (7+7) C
- …
Los versos presentan una marcada cesura que los divide en dos hemistiquios.
Aquí se aprecian algunas irregularidades típicas del Mester de clerecía ya del siglo XIV, que muestran más libertad en la métrica, en la elección y mezcla de estrofas y en el tema.
ESTRUCTURA INTERNA. Partes
- Estrofas 1 y 2. Introducción. Alusiones a poetas clásicos, como muestra de la erudición de la que es capaz Juan Ruiz, el autor: Ovidio, Nasón, Pánfilo. Además, de forma irónica, dice que él ha sido su maestro y que ahora es el lector quien debe aprender de sus consejos.
- Estrofas 3-7. Descripción detallada de esa mujer ideal que termina con una exclamación: ¡esto aguisa!
ESTILO
- Abundante adjetivación, como es de esperar en una descripción: hermosa, atractiva, lozana, alta, enana…
- Familia de palabras: amor, amar, enamorado…
- Usa la primera persona en la primera estrofa “por mí fue”. La presencia de la primera persona es un recurso retórico para hacerse más próximo al lector.
- Los verbos no son abundantes; incluso en la estrofa 6 no aparece ninguno. Usa el presente en todo el texto. También usa el imperativo: mira, busca, para.
- Presencia de diminutivos con valor afectivo: ancheta, menudillos, apartadillos…
- La forma verbal “leyeres” (estrofa 1, futuro de subjuntivo) es un forma desaparecida en el español actual.
- La ironía es otra de las grandes figuras que Juan Ruiz usa en este texto (y en todo el libro). La ironía le permite reflejar y criticar de forma divertida a la sociedad medieval. Aquí aparece en la primera estrofa al mostrarse el autor como maestro de clásicos como Ovidio, y al final en estos dos versos: “conviene que la veas primero sin camisa / pues la forma del cuerpo te dirá: ¡esto aguisa!».
CONCLUSIÓN
Un placer leer este fragmento. A pesar de que el «Libro de buen amor» es de lectura difícil y muy exigente, se pueden encontrar estos textos más sencillos y bellísimos. Siempre, por supuesto, con una dosis importante de ironía y humor que nos despierta una sonrisa. Sin duda, un obra que hay de leer, aunque sea a trocitos.
¿Quieres continuar con el Arcipreste de Hita?
- DON PITAS PAYAS. Un breve cuento ingenioso y divertidísimo
- LA RAPOSA Y EL CUERVO. Una fábula con su moraleja
- Más sobre el LIBRO DE BUEN AMOR



