JUAN RAMÓN JIMÉNEZ. «Yo no volveré». Comentario

Hacemos el comentario de YO NO VOLVERÉ, un poema de Juan Ramón Jiménez, escritor español ganador del Premio Nobel en 1956 y maestro de poetas posteriores. Con este análisis intentaremos entrar en el peculiar mundo de este poeta, siguiendo el esquema clásico: contexto, tema, métrica, estilo, figuras literarias y conclusión.

Antes de hacer un comentario, repasa

Recuerda numerar los versos y haz dos lecturas

Antes de hacer un comentario de texto, es buena idea numerar los versos o líneas, porque te ayudará a referirte a ellos con más facilidad. Te recomiendo que hagas una primera lectura, simplemente para disfrutar del poema y tener una primera impresión. Después una segunda, con un lápiz en la mano para anotar y marcar todo lo que te llama la atención y piensas que debe ser comentado después.

Ahora empieza con tu comentario de texto.

YO NO VOLVERÉ

(1) Yo no volveré. Y la noche
tibia, serena y callada,
dormirá el mundo, a los rayos
de su luna solitaria.
(5) Mi cuerpo no estará allí,
y por la abierta ventana
entrará una brisa fresca,
preguntando por mi alma.
(9) No sé si habrá quien me aguarde
de mi doble ausencia larga,
o quien bese mi recuerdo,
entre caricias y lágrimas.
(13) Pero habrá estrellas y flores
y suspiros y esperanzas,
y amor en las avenidas,
a la sombra de las ramas.
(17) Y sonará ese piano
como en esta noche plácida,
y no tendrá quien lo escuche
pensativo, en mi ventana.

COMENTARIO

CONTEXTO. Autor y época

Juan Ramón Jiménez (Huelva, España 1881-1958) es el miembro más representativo de la lírica novecentista y figura clave en la historia de la literatura española. Este poeta abre puertas a la nueva poesía española y se convierte en maestro y modelo para las generaciones que siguieron.

Juan Ramón Jiménez gana el Premio Nobel de Literatura en 1956. Su obra fue evolucionando desde el Modernismo inicial hasta una poesía emotiva e intelectualista de grandísima belleza. Él siempre se negó a pertenecer a ningún grupo o escuela, aunque por su edad se le suele incluir en el Novecentismo, la generación intermedia ente el Modernismo y la Generación del 27.

Su vida y su obra transcurren juntas e inseparables.

Juan Ramón nos confesó: “Mi vida es todo poesía… Soy un poeta que realizó el sueño de su vida. Para mí no existe más que la belleza”.

TEMA

El tema del poema es la muerte; la desaparición del ser humano, por un lado, y cómo la vida continúa, por otro. De forma sosegada, “en esta noche plácida” y «a los rayos de luna solitaria» el autor supone la inevitable llegada de su muerte y reflexiona sobre todo lo que permanece: “estrellas y flores / y suspiros y esperanzas, / y amor en las avenidas” tras ella. La muerte es uno de los temas que más aparecen en todas las épocas literarias; siempre está presente en el pensamiento de los poetas.

ESTRUCTURA EXTERNA. Métrica

ESTRUCTURA INTERNA. Partes

Dividimos el poeta en tres partes.

  • Primera parte. Verso 1-12. La soledad y la muerte.
  • Segunda parte. Verso 13-16. La vida continúa.
  • Tercera parte. Versos 14-16. Vuelta al comienzo, a la noche de su muerte al decir “como en esta noche plácida”, pero ya sin él.

ESTILO

El poema tiene un lenguaje y un estilo totalmente accesible; Juan Ramón pretende sincerarse con sus lectores y cuenta sus impresiones sobre la muerte futura.

En toda la obra de Juan Ramón Jiménez predomina lo abstracto sobre lo concreto; lo práctica no le interesa y necesita términos abstractos que le permitan expresar sus sensaciones.

Hay una fuerte adjetivación, especialmente en la primera parte del poema: “Tibia, serena, callada, solitaria, plácida”, refiriéndose a “la noche”.

El poeta usa el futuro para dar la impresión de un futuro probable: “Volveré, dormirá, estaré, habrá, sonará…”.

FIGURAS LITERARIAS

  • Hipérbaton. Versos 6 y 7: “y por la abierta ventana/entrará una brisa fresca”. Verso 17, “Y sonará ese piano”.
  • Polisíndeton. Versos 13-15, conjunción “y”. Verso 1 y 17, uso de la conjunción “y” tras un punto.
  • Enumeración. Verso 13 en adelante.
  • Metáfora. «La noche y la luna» como símbolos típicos de la soledad. “La brisa fresca” como metáfora de la renovación que sigue a la muerte; también como renovación aparecen «las estrellas y las flores».
  • Personificación. Verso 3, “dormirá el mundo”. Verso 7 y 8, “entrará una brisa fresca, /preguntando por mi alma”.
  • Estructuras paralelas. Verso 9, “… quien me aguarde/o quien bese…”.
  • Antítesis. Versos 5-9, “cuerpo y alma”.

CONCLUSIÓN

«Yo no volveré» es una bellísima muestra de un romance personal e intimista. A pesar de centrarse en la muerte no es un poema triste; es un poema realista que presenta a la muerte de forma consciente y que se enfrenta a ella de forma serena; tras ella quedan estrellas y flores.

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