LA VIDA ES SUEÑO. Primer monólogo Segismundo. Comentario

Analizamos ahora el PRIMER MONÓLOGO DE SEGISMUNDO, de La vida es sueño, drama de Calderón de la Barca, que comienza con el conocido verso “¡Ay mísero de mí, y ay, infelice!”. La obra, compuesta en 1635, es una de las cumbres del teatro del Siglo de Oro y de la literatura española. Este monólogo plantea uno de los temas más universales: el libre albedrío y la predestinación.

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LA VIDA ES SUEÑO. Primer monólogo de Segismundo. Comentario

¡Ay mísero de mí, y ay, infelice!

(1) Apurar, cielos, pretendo,
ya que me tratáis así
qué delito cometí
contra vosotros naciendo;
(5) aunque si nací, ya entiendo
qué delito he cometido.
Bastante causa ha tenido
vuestra justicia y rigor;
pues el delito mayor
(10) del hombre es haber nacido.

Sólo quisiera saber
para apurar mis desvelos
(dejando a una parte, cielos,
el delito de nacer),
(15) qué más os pude ofender
para castigarme más.
¿No nacieron los demás?
Pues si los demás nacieron,
¿qué privilegios tuvieron
(20) qué yo no gocé jamás?

Nace el ave, y con las galas
que le dan belleza suma,
apenas es flor de pluma
o ramillete con alas,
(25) cuando las etéreas salas
corta con velocidad,
negándose a la piedad
del nido que deja en calma;
¿y teniendo yo más alma,
(30) tengo menos libertad?

Nace el bruto, y con la piel
que dibujan manchas bellas,
apenas signo es de estrellas
(gracias al docto pincel),
(35) cuando, atrevida y crüel
la humana necesidad
le enseña a tener crueldad,
monstruo de su laberinto;
¿y yo, con mejor instinto,
(40) tengo menos libertad?

Nace el pez, que no respira,
aborto de ovas y lamas,
y apenas, bajel de escamas,
sobre las ondas se mira,
(45) cuando a todas partes gira,
midiendo la inmensidad
de tanta capacidad
como le da el centro frío;
¿y yo, con más albedrío,
(50) tengo menos libertad?

Nace el arroyo, culebra
que entre flores se desata,
y apenas, sierpe de plata,
entre las flores se quiebra,
(55) cuando músico celebra
de las flores la piedad
que le dan la majestad
del campo abierto a su huida;
¿y teniendo yo más vida
(60) tengo menos libertad?

En llegando a esta pasión,
un volcán, un Etna hecho,
quisiera sacar del pecho
pedazos del corazón.
(65) ¿Qué ley, justicia o razón,
negar a los hombres sabe
privilegio tan süave,
excepción tan principal,
que Dios le ha dado a un cristal,
(70) a un pez, a un bruto y a un ave?

COMENTARIO

CONTEXTO. Época y autor

El texto que vamos a comentar es el famoso monólogo de Segismundo (segunda escena de la primera jornada), de La vida es sueño, de Pedro Calderón de la Barca.

Calderón de la Barca (1600-1681) es el máximo exponente del teatro barroco español, hasta el punto de que su muerte marca el final del Siglo de Oro en España. Lope de Vega fue el iniciador y creador del teatro nuevo del siglo XVI y Caderón de la Barca supone la culminación de dicho proceso. Calderón sigue las normas establecidas por Lope de Vega en el “Arte nuevo de hacer comedias”, pero dota al teatro de mayor profundidad.

Calderón de la Barca solo escribe teatro. Fue un escritor prolífico, aunque sin llegar a la exagerada producción de Lope de Vega; según el recuento que él mismo hace, su obra consta de ciento diez comedias y ochenta autos sacramentales, loas, entremeses y otras obras menores.

LA VIDA ES SUEÑO

Calderón escribe «La vida es sueño» en 1635; es un drama filosófico, donde se plantea el tema de la libertad y el destino.

Cuenta la historia del príncipe Segismundo al que conocemos cautivo en una torre por orden de su padre, quien teme que se cumplan los horóscopos que predicen que su hijo lo destronaría. Cuando Segismundo es adulto, su padre decide liberarlo para comprobar la veracidad de tales predicciones; Segismundo se comporta como un bárbaro y es devuelto a la prisión; su breve tiempo de libertad le parece un sueño (lee el SEGUNDO MONÓLOGO DE SEGISMUNDO). Con este planteamiento Calderón pone ante el público cuestiones universales: la libertad del hombre, la predestinación y el libre albedrío, la vida como un sueño y la autoridad de un rey injusto.

Con la creación de Segismundo Calderón consigue uno de los personajes más hondos de la literatura española.

La vida es sueño es una de las obras teatrales más representadas de la historia, ya en vida de su autor. Públicos de todo el mundo y de todas las épocas se han visto reflejados en el drama existencial de Segismundo.

TEMA

¿Es el hombre dueño de su destino o este ya está escrito?

El tema es el lamento por la falta de libertad. El protagonista, Segismundo, se lamenta por verse encarcelado y se compara con los diferentes elementos de la naturaleza (que disfrutan de libertad) que observa desde la torre en que vive encerrado desde que nació.

Pero este largo lamento posee significados más profundos; es realmente una profunda reflexión sobre la libertad del hombre, es decir, la libertad para decidir su destino. La esencia consiste en saber si el hombre dueño de su destino o este ya está escrito por Dios: libre albedrío y predestinación. Son temas plenamente barrocos.

ESTRUCTURA EXTERNA. Métrica

  • El texto está compuesto por 70 versos organizados en 7 décimas.
  • Los versos son octosílabos (arte menor).
  • La rima es consonante.
  • Una décima es una estrofa de diez versos con la siguiente estructura métrica: abbaa ccddc.
  • El primer verso es un verso de introducción en el que el protagonista, con la exclamación, da rienda suelta a su dolor.

ESTRUCTURA INTERNA. Partes

El texto tiene una estructura cerrada. La primera décima plantea y un problema; las décimas centrales son una exposición de elementos y la última décima reitera el tema inicial y cierra de forma brillante con una interrogación retórica que ocupa los últimos seis versos del monólogo. Así, podemos establecer tres partes:

  • Primera parte. Primera y segunda décima (verso 1-20). Segismundo se dirige a “cielos” (Dios) para pedirle explicaciones por el cautiverio en el que vive.

qué delito cometí
(4) contra vosotros naciendo; (…)
¿qué privilegios tuvieron
(20) qué yo no gocé jamás?

  • Segunda parte. Cuatro siguientes décimas, desde la tercera hasta la sexta (versos 21-59). El protagonista nombra varios elementos que puede ver desde su prisión y destaca la libertad de la que gozan “el ave, el bruto, el pez y el arroyo”. Cada décima acaba con una interrogación retórica que ocupa los dos últimos versos. En ellos Segismundo expresa su incomprensión ante lo que le está sucediendo. El primer verso va cambiando, pero el último se repite.

¿y teniendo yo más alma,
(30) tengo menos libertad?

¿y yo, con mejor instinto,
(40) tengo menos libertad?

¿y yo, con más albedrío,
(50) tengo menos libertad?

¿y teniendo yo más vida
(60) tengo menos libertad?

  • Tercera parte. Última décima (versos 60-70). Segismundo expresa su furia (“un volcán, un Etna hecho”) y acaba su monólogo con una “diseminatio recolectio·, es decir, recuperando todos los elementos que antes ha nombrado (en sentido inverso): “… a un cristal, / a un pez, a un bruto y a un ave”. Estos versos son un resumen de todo lo anterior y vuelven a la idea expresada en la primera décima. Con ellos el autor cierra con gran fuerza el monólogo.

¿Qué ley, justicia o razón,
negar a los hombres sabe
privilegio tan süave,
excepción tan principal,
que Dios le ha dado a un cristal,
a un pez, a un bruto y a un ave?

ESTILO

El monólogo es un despliegue de brillantez culterana, tanto por su estructura narrativa como por el vocabulario y por el uso de figuras literarias.

  • Uso de un vocabulario culto con mezcla de dos campos semánticos, el abstracto y el concreto, como muestra de los sentimientos que expresa Segismundo y de los elementos externos en los que se basa su queja:
    • Palabras abstractas: justicia, delito, albedrío, libertad, ley, razón…
    • Palabras concretas: ave, bruto, pez, arroyo
  • Hay que destacar la cuidadísima estructura de cada estrofa. Se distinguen siempre dos partes: una primera que introduce y una segunda que concluye. Excepto la primera décima, todas acaban con una interrogación retórica que muestra la incertidumbre en la que se encuentra Segismundo.
  • Presencia de la primera persona, como muestra de la subjetivad de estos versos.
  • Abundan las figuras literarias que muestran la riqueza que alcanzó el lenguaje en el teatro barroco.

FIGURAS LITERARIAS

  • Apóstrofe. Verso 1 y 13. “Cielos”, Segismundo invoca a Dios.
  • Exclamación. Verso de apertura, “¡Ay mísero de mí, y ay, infelice!”.
  • Hipérbaton. Varias rupturas del orden lógico. Por ejemplo verso 7 y 8, “Bastante causa ha tenido /vuestra justicia y rigor”. Verso 21, “Nace el ave”.
  • Derivación. Verso 3-6, “Naciendo-nací”, “cometí-he cometido”.
  • Metáfora. Hay una verdadera sucesión de metáforas, una de las figuras literarias más usadas en el barroco y muestra ahora del conceptismo típico de esa etapa literaria.
    • El ave (…) es flor de pluma / o ramillete con alas”. Bellísima asociación aves-flores.
    • Las etéreas salas”. El cielo donde vuela el ave.
    • El arroyo, culebra que entre flores se desata / y sierpe de plata”. Metáfora tremendamente visual.
    • El bruto (…) apenas signo es de estrellas”. El bruto es un toro, símbolo de “estrellas”, de la constelación de Tauro.
    • Docto pincel”. Puede ser Dios o la Naturaleza como elementos creadores.
    • El pez (…) aborto de ovas y lamas, / y bajel de escamas”.
    • El centro frío”. El corazón del pez.
    • Un cristal”. El río.
  • Uso de símbolos. “El ave” es el símbolo del aire; “el bruto” es el símbolo de la tierra…
  • Estructuras paralelas. Verso 21, “Nace el ave, y con las galas”. Verso 31, “Nace el bruto, y con la piel”.
  • Anáfora. Repetición de “Nace” y de “¿… tengo menos libertad?” en las décimas centrales.
  • Interrogación retórica al final de las décimas (excepto la primera).

CONCLUSIÓN

Estamos ante un Calderón que domina perfectamente las técnicas dramáticas y los recursos barrocos.

Hay dos monólogos en La vida es sueño que se han convertido en símbolos del teatro barroco, por su importancia dramática y por las ideas que transmiten (hombre, libertad, libre albedrío y destino).

Este fragmento es una composición de extraordinaria calidad por su cuidada estructura, por los imaginativos recursos que aparecen y por la profundidad del tema. Además es una muestra perfecta de las dos tendencias literarias de la época: culteranismo y conceptismo.

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