En HISTORIA LIT. ESPAÑOLA

LA PROSA DEL SIGLO DE ORO ESPAÑOL

Tras estudiar la poesía y el teatro, llegamos a la prosa del Siglo de Oro español. Miguel de Cervantes, Lope de Vega y Quevedo nos dejan muestran de los variados tipos de novelas, entre los que destaca la picaresca.

Siglo de Oro. Renacimiento y Barroco

El SIGLO DE ORO tiene unos límites algo imprecisos (no todos los críticos aceptan este término ni las fechas que engloba), pero suele fecharse desde mediados del siglo XVI hasta casi finales del siglo XVII; es decir, incluiría parte del Renacimiento y parte del Barroco. El contraste entre estos dos siglos, el Renacimiento en el XVI (época de profundas transformaciones políticas, sociales y culturales) y el Barroco en el XVII, (época de convulsiones, marcada por una fuerte visión pesimista de la vida) es evidente.

Lo que sí resulta evidente es la excelente calidad de la literatura producida en esta época, así como la influencia que tendría en posteriores generaciones.

Situación sociocultural del Siglo de Oro

Para tener una visión general de la política, sociedad y cultura de este momento, mira:

Siglo de Oro (1). Renacimiento: sociedad, características y autores

Siglo de oro (2). Barroco: contexto, características y autores

LA PROSA DEL SIGLO DE ORO ESPAÑOL

Completamos el estudio del Siglo de Oro, ahora con la prosa. Dividimos este periodo (para hacerlo más accesible) en dos partes: primer Siglo de Oro (Renacimiento, siglo XVI) y segundo Siglo de Oro /Barroco, siglo XVII). Hay que tener en cuenta que algunos escritores, como es el caso de Cervantes, escriben y publican en ambos siglos. Además, recuerda que muchos autores escriben varios poesía, teatro y prosa, como Lope de Vega.

Los otros géneros literarios del Siglo de Oro los puedes estudiar en:

PRIMER SIGLO DE ORO. EL RENACIMIENTO

La prosa didáctica

La prosa didáctica incluye los textos que tienen como principal función exponer los conocimientos o la opinión del autor sobre un tema (después este género evolucionará hacia el ensayo). Dos tipos: la prosa profana y la prosa religiosa.

-La prosa profana

-El diálogo. Es un género típicamente renacentista, relacionado con el erasmismo que defendía una literatura didáctica. Los dos autores más representativos son los hermanos Alfonso y Juan de Valdés.

Sobre Alfonso de Valdés:

Sus dos obras, el Diálogo de Lactancio y un Arcediano, más conocido como Diálogo de las cosas ocurridas en Roma; y el Diálogo de Mercurio y Carón, son discursos en los que defiende la política del emperador Carlos V y ensalza el pensamiento erasmista (erasmismo) antes de que esta corriente pase a ser censurada en el medio siglo siguiente. Son alegatos políticos que incluyen numerosos documentos de la cancillería imperial. Su ideal cristiano y erasmista abarca todos los aspectos de la vida, todas las jerarquías y todos los estados de la sociedad.

-Las misceláneas. Obras que abordan temas variados siempre con finalidad didáctica. Tras autores destacan: Juan Huarte de San Juan, Fray Antonio de Guevara y Melchor de Santa Cruz.

-La historiografía. La conquista de América generó un importante número de crónicas. Convienen citar los Comentarios Reales, del Inca Garcilaso de la Vega (Perú, 1540-Córdoba, 1616).

-La prosa religiosa

Durante el Siglo de Oro abundan las obras religiosas: comentarios bíblicos, consejos para lograr la salvación del alma, la ascética y la mística. Dos autores representativos de esta tendencia son Santa Teresa de Jesús y Fray Luis de León.

Santa Teresa de Jesús

Además de poemas y meditaciones bíblicas, escribió cuatro obras importantes en prosa.

-El Libro de la vida.

-El Libro de las Fundaciones

-Camino de perfección

-El castillo interior o tratado de las moradas

Fray Luis de León

Además de sus poemas y traducciones, Fray Luis escribió en prosa tres obras.

-Exposición del Libro de Job.

-La perfecta casada

Unas cuantas líneas de esta obra, donde Fray Luis alecciona a la mujer al casarse:

Este nuevo estado en que Dios ha puesto a vuestra merced, sujetándola a las leyes del sancto matrimonio, aunque es como camino real, más abierto y menos trabajoso que otros, pero no carece de sus dificultades y malos pasos, y es camino adonde se tropieza también, y se peligra y yerra, y que tiene necesidad de guía como los demás; porque el servir al marido, y el gobernar la familia, y la crianza de los hijos, y la cuenta que juntamente con esto se debe al temor de Dios, y a la guarda y limpieza de la consciencia (todo lo cual pertenece al estado y oficio de la mujer casada), obras son que cada una por si pide mucho cuidado, y que todas ellas juntas no se pueden cumplir sin favor particular del cielo.

LA PERFECTA CASADA, obra completa

-De los nombres de Cristo. Es su obra más importante. Está considerada la cima de la prosa del siglo XVI y el mejor diálogo cristiano de la literatura universal. La obra se presenta como un diálogo entre tres frailes sobre los diferentes nombres de Cristo en las Sagradas Escrituras.

LA NOVELA

En el siglo XVI aparece la novela moderna. A lo largo de este siglo se consolida la novela, género que sustituye a los cantares de gesta y a los cuantos, estos dos, representantes de la épica o de la narrativa.

El término “novela” procede del italiano y designa relatos de ficción de mediana extensión.

¿A qué se debe el auge de la novela?

-La imprenta permite una mayor y mejor difusión.

-Aumenta la población en las ciudades y así se favorece la difusión de los libros.

-Conceptos como “ocio” o “tiempo libre” que fomentan la lectura como forma de entretenimiento.

Tipos de novela

La novela de caballerías

Narra las aventuras fantásticas de un caballero; de gran riqueza argumental y con un estilo cuidado y arcaizante. Se exaltan los ideales caballerescos y están protagonizadas por un héroe cuyo único fin es defender la justicia y servir a una dama.

El Amadís de Gaula (el libro de caballerías más famoso en la Edad Media) se reeditó en 1508 y Amadis se convirtió en modelo de caballeros.

Muy pocas obras literarias españolas han gozado de un éxito tan prolongado en el tiempo y en el espacio como el Amadís de Gaula, admirado por autores tan diferentes como Ariosto, Cervantes, Goethe, Walter Scott o García Márquez, por elegir escritores de diversas culturas y épocas1. (…)

Durante varios siglos en Europa se convirtió en referente cortesano, cultural y social, fenómeno que no es ajeno a su extraordinaria difusión en las más diversas lenguas: hebreo, francés, italiano, alemán, holandés e inglés. De los cuatro primeros libros vieron la luz unas 14 ediciones italianas, 67 francesas, 17 alemanas, 8 holandesas, sin contar con las numerosas antologías de textos empleados como manuales de cortesanía. Ampliando los datos a todo el ciclo de los amadises, desde 1540 hasta 1694 circularon por Europa más de 625.000 ejemplares, editados en más de 527 volúmenes. (Biblioteca Virtual Cervantes)

El Amadís de Gaula narra las aventuras de Amadís, que fue arrojado a un río tras nacer. Lo recogió y educó un caballero. Amadís decide buscar sus orígenes y esto lo lleva a vivir numerosas aventuras.

En este grupo cabría incluir la gran obra de Miguel de Cervates, El Quijote, aunque la intención de su autor fuera ridiculizar las novelas de caballerías, tan abundantes y queridas en el Renacimiento.

La novela sentimental

Historias de amor idealizado entre un cortesano y una dama; tienen escaso acción y el estilo es retórico, artificioso y arcaizante.

Destaca Proceso de cartas de amores, de Juan de Segura.

La novela morisca

Narran amores idealizados entre cristianos y moros; suelen estar ambientadas en Andalucía o alrededores y tienen argumentos trabajados; el estilo es sencillo pero muy cuidado.

Citamos la Historia del Abencerraje y la hermosa Jarifa, anónimo.

La novela pastoril

Nos cuentan historias de amor idealizado entre cortesanos con apariencia de pastores; la acción es escasa y el estilo muy artificioso. Dos ejemplos:

La Diana, de Jorge de Montemayor y La Galatea, de Cervantes.

  • Te recomiendo la lectura de la INTRODUCCIÓN de La Galatea, donde se analiza la novela pastoril y se compara con la novela de caballerías.

La novela bizantina o de aventuras

Historias de amor entre jóvenes separados accidentalmente: el viaje suele ser el hilo narrativo en al que se van ensartando las aventuras.

Buenos ejemplos son Persiles y Sigismunda, de Cervantes y El peregrino en su patria, de Lope de Vega.

La novela picaresca

Novelas protagonizadas por un pícaro (joven que depende de su astucia para sobrevivir); de temática realista y con un estilo coloquial y un lenguaje llano y sin artificios. Es un tipo de novela típicamente español. Su carácter realista supuso una reacción contra las excesivas fantasías de la novela de caballerías, tan de moda en España.

La obra que inaugura el género es el Lazarillo de Tormes.

Las características de la picaresca son:

-Autobiografía. El personaje, ya adulto, cuenta sus aventuras en primera persona. Desde sus orígenes hasta su situación actual, como forma de justificar todas sus acciones.

-Estructura abierta. Las novelas se componen de capítulos sueltos, con el pícaro como único nexo de unión entre ellos.

-El protagonista es un pícaro, un antihéroe: origen familiar deshonroso, trabaja desde la infancia y va pasando por diferentes trabajos, usa trampas y engaños para poder vivir, sufre hambre y maltratos.

-Determinismo. El pícaro nunca puede integrarse en la sociedad; siempre es mal visto por los demás o perseguido por la justicia.

-Realismo. Los hechos acontecen en lugares conocidos y relejan el modo de vida de la época. El pícaro tienen que servir a varios amos (escuderos, ciegos, clérigos, caballeros…). Esto le permite hacer un retrato divertido e irónico de la sociedad de su momento.

-Carácter satírico. Se critica de forma ácida a la sociedad y los estamentos sociales.

-Lenguaje llano y directo. Un lenguaje que refleja los tipos populares de ese momento; con abundantes expresiones populares.

Tres obras representan este género:

-En el Renacimiento, el Lazarillo de Tormes (1554), anónimo.

-En el Barroco, el Guzmán de Alfarache (dos partes, 1599 y 1604), de Mateo Alemán y Vida del buscón llamado don Pablos (1604), de Quevedo

También hay que mencionar:

Rinconete y Cortadillo, de Cervantes.

-La pícara Justina, de Francisco López de Úbeda

-El Diablo Cojuelo, de Luis Vélez de Guevara

Otros tipos de prosa

-Colecciones de cuentos, al estilo de El Decamerón de Boccaccio e inspirados en relatos populares. Por ejemplo, El Patrañuelo, de Juan de Timoneda.

Epístola al amantísimo lector

Como la presente obra sea para no más de algún pasatiempo y recreo humano, discreto lector, no te des a entender que lo que en el presente libro se contiene sea todo verdad, que lo más es fingido y compuesto de nuestro pobre saber y bajo entendimiento; y, por más aviso, el nombre de él te manifiesta clara y distintamente lo que puede ser, porque Patrañuelo deriva de patraña, y patraña no es otra cosa sino una fingida traza, tan lindamente amplificada y compuesta, que parece que trae alguna apariencia de verdad.

-Las novelas dialogadas, siguiendo el ejemplo de La Celestina. Por ejemplo, La lozana andaluza, de Francisco Delicado.

SEGUNDO SIGLO DE ORO. EL BARROCO

La prosa didáctica

Este tipo de obras muestra la visión grave y pesimista que tienen los autores de su época. Destaca la obra de Quevedo, maestro indiscutible del género, La hora de todos. Aprovecho para citar estos famosos versos de Quevedo:

«Retirado en la paz de estos desiertos,
con pocos pero doctos libros juntos,
vivo en conversación con los difuntos
y escucho con mis ojos a los muertos»

La prosa doctrinal

Son escritos de tipo reflexivo-filosóficos. Hay que destacar la obra de Baltasar Gracián, El Criticón, complejo libro que nos narra en forma de alegoría la vida del hombre sobre la tierra.

Varias y grandes son las monstruosidades que se van descubriendo de nuevo cada día en la arriesgada peregrinación de la vida humana. Entre todas, la más portentosa es el estar el Engaño en la entrada del mundo y el Desengaño a la salida, inconveniente tan perjudicial que basta a echar a perder todo el vivir. (El Criticón)

Baltasar Gracián se caracterizó por su ingenio verbal, con precisión y excesivo rigor. Fiel siempre a su lema “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”.

Sus libros muestran una lengua hermética dirigida solo a unos pocos.

La prosa filológica

El humanismo del siglo XVI se preocupó por “la palabra” como base para expresar el pensamiento. Por ello aparecen obras dedicadas al estudio de la lengua española: gramáticas, ortografías, vocabularios… Además, libros centrados en enseñar español a los extranjeros y comentarios de libros clásicos. Citamos dos obras que tiene importancia todavía ahora:

-“Tesoro de la lengua española”, de Sebastián de Covarrubias. Es un diccionario de carácter enciclopédico que se usa hoy para informarse sobre la época en que fue escrito. Nos dice la Real Academia Española:

La aparición en 1611 del Tesoro de la lengua castellana o española, de Sebastián de Covarrubias, constituye un hito en la historia de la lengua y la cultura españolas, pues es el primer diccionario monolingüe del castellano.

-“Origen y principio de la lengua española”, de Bernardo de Aldrete. Enuncia leyes fonéticas que se confirmaron más tarde.

LA NOVELA

Tras el gran éxito de la novela en el siglo XVI, en el siglo XVII, segunda parte del Siglo de oro desciende tanto en calidad como en variedad. Esto se debe a:

-La excesiva preocupación por el lenguaje lleva a una pérdida de la capacidad de entretenimiento, elemento imprescindible en la novela.

-Demasiados contrastes, exageraciones e ironías que crean personajes alejados de la realidad y con quienes los lectores no conectan.

La novela picaresca

El auge de la picaresca es espectacular en el siglo XVII. Muchas novelas entre las que destacan

El Guzmán de Alfarache (dos partes, 1599 y 1604), de Mateo Alemán

La obra relata las andanzas de un joven pícaro desde el punto de vista autobiográfico del mismo personaje una vez llegado a la edad madura. Por esta razón la obra contiene a partes iguales aventuras picarescas y comentarios de índole moralizante a cargo del narrador adulto, que se distancia e incluso reprueba su vida pasada. El Guzmán de Alfarache, de este modo, está concebido ya desde el prólogo como un extenso sermón doctrinal dirigido a una sociedad pecadora, y fue recibido como tal por sus contemporáneos; es, pues, un híbrido entre una novela de entretenimiento y un discurso moral. 

La popularidad que alcanzó en su tiempo fue inmensa. Decenas de ediciones en el siglo XVII, traducciones tempranas al francés, alemán, inglés, italiano, e incluso latín, continuaciones apócrifas e imitaciones. (Guzmán de Alfarache)

Vida del buscón llamado don Pablos (1604), de Quevedo

El Buscón es un relato de la peripecia vital del pícaro don Pablos de Segovia, desde su infancia a la proyectada fuga a Indias con que termina la obra. Entre estos dos polos se sitúa una serie de aventuras, casi siempre catastróficas para el personaje, que fracasa en su búsqueda de estabilidad económica y social, y cuyos fingimientos de nobleza son desenmascarados sin cesar. (Biblioteca virtual Cervantes)

Recordamos la inolvidable y maestra caricatura que nos deja Quevedo del dómine Cabra, uno de los personales de El Buscón:

Él era un clérigo cerbatana, largo solo en el talle, una cabeza pequeña, los ojos avecindados en el cogote, que parecía que miraba por cuévanos, tan hundidos y escuros que era buen sitio el suyo para tiendas de mercaderes; la nariz, de cuerpo de santo, comido el pico, entre Roma y Francia, porque se le había comido de unas búas de resfriado que aun no fueron de vicio porque cuestan dinero; las barbas descoloridas de miedo de la boca vecina que de pura hambre parecía que amenazaba a comérselas; los dientes, le faltaban no sé cuántos, y pienso que por holgazanes y vagamundos se los habían desterrado; el gaznate largo como de avestruz, con una nuez tan salida que parecía se iba a buscar de comer forzada de la necesidad; los brazos secos; las manos como un manojo de sarmientos cada una. Mirado de medio abajo parecía tenedor o compás… (Biblioteca virtual Cervantes)

La novela corta o novela cortesana

Imitando las Novelas Ejemplares, de Cervantes. La acción se sitúa en Madrid o en grandes ciudades (en la corte). El tema más importantes es el amor y sus derivados: celos, engaños, honor y venganza. La mujer comienza a actuar de forma activa en la trama amorosa.

La más destacada es Novelas amorosas y ejemplares, de María de Zayas.

La novela dialogada

La cultiva Lope de Vega, quien nos deja una obra maestra del género: La Dorotea.

Lope llamó a La Dorotea «acción en prosa». Es decir, es para él, siempre dramaturgo, una obra de contenido dramático, pero no representable. Está dividida en cinco actos, y en ella, Lope, ya viejo y cargado de experiencia y desengaño, vuelve sobre el primer amor de su vida, el turbulento episodio de Elena Osorio, visto ya con la distancia necesaria, matizado por el recuerdo de otros sucesos de su vida. El artificio, la trama en general, está basada en La Celestina, libro que Lope habría leído en varias ocasiones. (La obra de Lope de Vega)

La novela bizantina

Los amantes se van obligados a separarse y, tras un sinfín, de aventuras, se reencuentran y se refuerza su amor. Un ejemplo es El peregrino en su patria, de Lope de Vega.

En Sevilla, en 1604, y dedicado a don Pedro Fernández de Córdoba, marqués de Priego, apareció por vez primera El peregrino en su patria, complicada novela de aventuras, llena de incidentes dificultosos y enredados que llevan a un desenlace feliz a través de situaciones verdaderamente asombrosas. El libro alcanzó un éxito bastante importante: entre 1604 y 1618 se hicieron seis ediciones, y años después ya estaba traducido al inglés. (La obra de Lope de Vega)

ESCRITORES

Debido a la importancia de la obra del grupo de escritores de este periodo, voy a intentar estudiar a cada uno independientemente. Espero tener pronto listo la vida y obra de Cervantes, de Lope y de Quevedo.

¿Te apetece curiosear?

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