TÓPICOS EN LA POESÍA DEL SIGLO DE ORO

Al hablar de TÓPICOS DE LA POESÍA DEL SIGLO DE ORO, estamos hablando de la obra de poetas como Garcilaso de la Vega, Fray Luis de León, Lope de Vega, Quevedo o Góngora. Los avatares históricos, las modas y los sentimientos personales les llevan a usar tópicos que reflejan esas ideas universales que se repiten en la literatura: tempus fugit, vita brevis, beatus ille, carpe diem, amor post mortem, locus amoenus, aureas mediocritas, vanitas vanitatum y descriptio puellae.

¿Qué son los tópicos literarios?

Los tópicos literarios son ideas, conceptos, contenidos que se van repitiendo  a veces con pequeñas variaciones) a largo de la historia de la literatura. Por ejemplo «vita brevis» (la vida es corta), «carpe diem» (disfruta del presente)… La mayoría de ellos provienen de la tradición grecolatina y de la Biblia y son básicos para hacer un buen comentario de texto.

Recuerda. No confundas tópicos literarios con FIGURAS LITERARIAS ni con GRANDES TEMAS DE LA POESÍA.

NOTA. Si bien vamos a centrarnos en la poesía, convienen aclarar que esos mismos tópicos pueden aparecer en la prosa o en el teatro.

TÓPICOS EN LA POESÍA DEL SIGLO DE ORO

Cada época literaria elige usar unos tópicos literarios que se ajustan al pensamiento, a la sociedad y al estilo de ese momento. Así, en la literatura de la Edad Media encontramos frecuentemente tópicos como “OMNIA MORS AEQUAT” (el poder igualador de la muerte), “PEREGRINATIO VITAE” (la vida como un camino) y “VANITAS VANITATUM” (todo es vanidad), tópicos que no aparecen tanto en otros momentos literarios.  Mira TÓPICOS EN LAS «COPLAS» de Jorge Manrique

Los tópicos literarios más frecuentes en el Siglo de Oro (Renacimiento y Barroco) son: tempus fugit, vita brevis, beatus ille, carpe diem, amor post mortem, locus amoenus, aureas mediocritas, vanitas vanitatum y descriptio puellae.

TEMPUS FUGIT y VITA BREVIS

La fugacidad de la vida, el tiempo pasa casi sin darnos cuenta, la vida es corta; estos dos tópicos están relacionados y son de los que más usan los poetas como reflejo del miedo que tiene el ser humano a lo fugaz. Te dejo como ejemplo una SELECCIÓN DE POEMAS «LA VIDA ES BREVE” y algunos sonetos comentados:

También lo tenemos en Jorge Manrique, en sus COPLAS POR LA MUERTE DE SU PADRE.

BEATUS ILLE

Elogio a la vida campesina, que se percibe limpia y sin mentiras, frente a la vida de la ciudad o corte, que está llena de envidias y maldades. Como ejemplo: «ODA A LA VIDA RETIRADA«, de Fray Luis de León, donde el autor expresa su deseo de una vida tranquila, alejada de los trapicheos de la corte:

(…) Un no rompido sueño,
un día puro, alegre, libre quiero;
no quiero ver el ceño
vanamente severo
de a quien la sangre ensalza o el dinero

CARPE DIEM

Hay que disfrutar de la juventud, de la vida, del momento porque el tiempo pasa rápidamente. De ejemplo dos sonetos, cuál de ellos más bello, en CARPE DIEM. Dos ejemplos comentados. Unos bellísimos versos del soneto de Garcilaso de la Vega donde, con preciosas metáforas, nos anima a disfrutar de la juventud («primavera») antes de la llegada de las canas de la vejez («nieve»):

(…) coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre

EL AMOR

El amor puede aparecer de diferentes maneras: amor desdichado, no correspondido, eterno, a Dios… Quizá el AMOR POST MORTEM (amor más allá de la muerte) destaque entre todos. Unos versos de “Amor constante más allá de la muerte”, de Francisco de Quevedo

(…) su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido,
polvo serán, mas polvo enamorado

LOCUS AMOENUS

Un lugar idealizado, frecuentemente un jardín o un bosque, que es un refugio de belleza, paz y armonía. Un buen ejemplo son estos versos de  la «Égloga I», de Garcilaso de la Vega. También la novela pastoril usa este tópico.

Corrientes aguas, puras, cristalinas,
árboles que os estáis mirando en ellas,
verde prado, de fresca sombra lleno,
aves que aquí sembráis vuestras querellas,
hiedra que por los árboles caminas,
torciendo el paso por su verde seno: (…)

AUREAS MEDIOCRITAS

Defiende la idea de una vida modesta y sin excesos que debe evitar tanto la pobreza extrema como la riqueza excesiva; es decir, debemos buscar el término medio. Unos versos de la «Oda XII», de Fray Luis de León.

(…) El uno, mientras cura
dejar rico descanso a su heredero,
vive en pobreza dura
y perdona al dinero
y contra sí se muestra crudo y fiero;

el otro, que sediento
anhela al señorío, sirve ciego
y, por subir su asiento,
abájase a vil ruego
y de la libertad va haciendo entrego.

VANITAS VANITATUM

Este tópico nos recuerda la futilidad de los placeres mundanos y la importancia de los valores espirituales. Lo tenemos ya en Jorge Manrique, en sus «COPLAS». En el Siglo de Oro, un precioso poema de sor Juana Inés de la Cruz titulado “En perseguirme Mundo ¿qué interesas?”.

En perseguirme, Mundo, ¿qué interesas?
¿En qué te ofendo, cuando sólo intento
poner bellezas en mi entendimiento
y no mi entendimiento en las bellezas?

Yo no estimo tesoros ni riquezas;
y así, siempre me causa más contento
poner riquezas en mi pensamiento
que no mi pensamiento en las riquezas.

Y no estimo hermosura que, vencida,
es despojo civil de las edades,
ni riqueza me agrada fementida,

teniendo por mejor, en mis verdades,
consumir vanidades de la vida
que consumir la vida en vanidades

DESCRIPTIO PUELLAE

Los escritores heredan de la Edad Media esta forma de describir a la mujer joven, siguiendo un orden descendente: primero la cabeza (ojos, nariz, labios, piel), el cuello y después el torso, la cintura, las manos…

Un ejemplo es este soneto de LOPE DE VEGA lleno de metáforas con las que el autor compara el cuerpo, cabellos, ojos y olor de su amada con varios elementos de la naturaleza: cristal, ébano, lino, oro, ámbar, grana.

DE LA BELLEZA DE SU AMADA

No queda más lustroso y cristalino
por altas sierras el arroyo helado
ni está más negro el ébano labrado
ni más azul la flor del verde lino;

más rubio el oro que de Oriente vino,
ni más puro, lascivo y regalado
espira olor el ámbar estimado
ni está en la concha el carmesí más fino,

que frente, cejas, ojos y cabellos
aliento y boca de mi ninfa bella,
angélica figura en vista humana;

que puesto que ella se parece a ellos
vivos están allá, muertos sin ella,
cristal, ébano, lino, oro, ámbar, grana.

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